La violenta muerte del joven boxeador colombiano Yeiner Andrés Gómez Sandoval tiene conmocionadas a las autoridades, al mundo deportivo y a la comunidad de Barranquilla y Soledad, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer quiénes están detrás del brutal crimen y cuáles serían los motivos del desmembramiento de quien era considerado una de las promesas del pugilismo en el Caribe colombiano.
Hallazgo del torso en el río Magdalena
El caso salió a la luz luego de que fuera hallado el torso del deportista flotando en aguas del río Magdalena, en la vereda Cabica, jurisdicción del municipio de Soledad, Atlántico. Desde entonces, las preguntas no dejan de crecer: ¿qué ocurrió con Yeiner?, ¿quiénes lo asesinaron?, ¿dónde están las demás partes de su cuerpo?, ¿hubo participación de bandas criminales?, ¿está relacionado con apuestas ilegales?, señala el portal Zona Cero de Barranquilla.
Perfil del deportista
El joven, de 25 años, residía en el barrio Carrizal de Barranquilla y era padre de una niña de apenas dos años. Durante años construyó una carrera deportiva que comenzaba a despertar atención dentro del boxeo profesional colombiano. Su última pelea ocurrió el pasado sábado 9 de mayo en el gimnasio Cuadrilátero Élite de Barranquilla, durante la cartelera WBA Future Champions Colombia, donde enfrentó al boxeador Leider Galvis en un combate que especialistas calificaron como una “pelea de antología”. Aunque Yeiner perdió por decisión unánime tras ocho asaltos, aquella fue la primera derrota de su carrera profesional, en la que acumulaba seis victorias, cinco de ellas por nocaut.
Desaparición y hallazgo
Tras finalizar el combate, el pugilista regresó a su vivienda junto a su mamá, unos hermanos menores y su entrenador Miguel Guzmán, conocido como ‘El Ñatico’. El entrenador relató que dejó al deportista frente a su casa y acordaron volver a hablar el lunes. Sin embargo, el domingo comenzaron las alarmas. Yeiner desapareció sin dejar rastro. El propio Miguel Guzmán contó que la madre de la hija del boxeador se comunicó con él para preguntarle si sabía algo sobre su paradero. “El entrenador manifestó que le respondieron que Yeiner había salido a buscar un dinero y nunca regresó”, según relató.
Las horas transcurrieron entre llamadas, búsquedas y angustia para la familia, hasta que en la mañana del martes llegó la noticia más devastadora. “El Ñatico explicó que recibió una llamada informándole sobre el hallazgo de un torso humano en Soledad y que, por los tatuajes, sospechaban que se trataba de Yeiner. Posteriormente, la familia confirmó la identidad del deportista”, indicó. Los tatuajes en el pecho y hombros permitieron reconocer el cuerpo en Medicina Legal de Barranquilla.
Hipótesis de apuestas ilegales
Mientras las autoridades avanzan en la investigación, diversos medios locales han señalado que una de las hipótesis estaría relacionada con el submundo de las apuestas ilegales que opera entre Barranquilla y Soledad, donde estructuras criminales mantienen disputas por juegos clandestinos y cobros ilegales. La teoría ha tomado fuerza debido a que el boxeador perdió su última pelea apenas horas antes de desaparecer. No obstante, hasta el momento las autoridades no han confirmado oficialmente esa línea investigativa.
Dolor de la familia
Entretanto, el dolor consume a la familia del pugilista. Luis Gómez, padre del deportista, recordó entre lágrimas los sueños que tenía su hijo y el enorme esfuerzo que realizó para abrirse camino en el boxeo profesional. “El padre de Yeiner aseguró que la gran meta de su hijo era convertirse en campeón mundial y darle una mejor vida a su pequeña hija”, relató al diario El Heraldo de Barranquilla. Según contó, desde niño el joven se apasionó por el boxeo y pasaba gran parte de su tiempo entrenando junto a profesores y preparadores físicos. “Luis Gómez expresó que Yeiner siempre permanecía rodeado de entrenadores porque era un muchacho disciplinado y muy querido dentro del ambiente deportivo”, afirmó.
Incluso, el deportista hizo parte de la liga de boxeo del Ejército Nacional, donde recibió entrenamientos especializados. “Su padre recordó que el joven ya estaba preparado para dar el salto internacional y que existían posibilidades de viajar a Puerto Rico para continuar creciendo profesionalmente”, señaló. Uno de los recuerdos que más golpea hoy a la familia es la última conversación que sostuvieron antes del combate del sábado. “Luis relató que su hijo le dijo que iba a convertirse en campeón y que él le respondió diciéndole cuánto lo amaba”, contó.
Pese a la derrota sufrida en el cuadrilátero, el joven seguía motivado y enfocado en continuar entrenando para sacar adelante a su familia. “Su padre manifestó que Yeiner soñaba constantemente con ofrecerle un mejor futuro a su hija de dos años”, expresó. Tras la desaparición, los familiares recorrieron distintos sectores de Barranquilla intentando ubicarlo. “Luis Gómez explicó que comenzaron a llamar a conocidos y a buscarlo por diferentes barrios, pero nadie sabía dónde estaba”, indicó.
La tragedia terminó confirmándose con el hallazgo de restos humanos mutilados flotando en el río Magdalena. “Los familiares señalaron que lograron reconocer algunos tatuajes con los nombres ‘Cristian’ y una pantera, figura que hacía referencia al apodo deportivo del boxeador”, agregó. Sin embargo, el nivel de violencia con el que fue cometido el crimen ha dificultado incluso el proceso para despedirlo. “El padre del deportista reveló que el cuerpo no tenía huellas ni dentadura, por lo que esperan pruebas de ADN para completar la identificación forense”, señaló.
Entre lágrimas, Luis confesó una de las frases más desgarradoras desde que ocurrió el asesinato. “Él lamentó que probablemente no podrá cargar ni enterrar a su hijo como hubiera querido”, expresó. Ahora, mientras continúan las labores para encontrar el resto del cuerpo de Yeiner Andrés Gómez Sandoval, las autoridades buscan establecer quién ordenó el crimen y cuál fue el verdadero motivo detrás del brutal asesinato que hoy enluta al deporte colombiano. “Su padre concluyó haciendo un llamado a la justicia y aseguró que jamás imaginó que algo así pudiera ocurrirle a su hijo, quien —según dijo— se dedicaba únicamente a entrenar y a luchar por sus sueños”, finalizó.



