Nuevo ataque con dron en Antioquia: estación de gasolina en Ituango blanco de disidencias por extorsión
En el Norte y Nordeste del departamento de Antioquia se libra una guerra activa entre múltiples grupos armados organizados que disputan el control territorial en zonas estratégicas para sus operaciones ilícitas. Durante la última semana, se registraron dos episodios graves de orden público que han afectado directamente a la población civil, evidenciando una escalada en la violencia.
Primer ataque mortal en Segovia
El primer episodio ocurrió en la zona rural del municipio de Segovia, específicamente en la vereda La Jagua, a aproximadamente seis horas del casco urbano. En el marco de confrontaciones entre las disidencias de las Farc y el 'Clan del Golfo', una vivienda fue blanco de la descarga de explosivos desde un dron operado por los disidentes.
En este ataque, calificado por las autoridades nacionales como una grave violación al derecho internacional humanitario, fallecieron tres miembros de una familia: María Cecilia Silva y sus hijos Yalusan Cano Silva y Alonso de Jesús Silva. Un cuarto integrante de la familia resultó herido tras la detonación de una granada tipo mortero lanzada desde el dron.
Como consecuencia de este violento episodio, alrededor de 125 familias se desplazaron desde tres veredas de la zona para salvaguardar sus vidas. En respuesta, el Ejército Nacional desplegó 100 soldados en el territorio con el objetivo de recobrar el orden y garantizar la seguridad de los habitantes.
Segundo ataque en Ituango por extorsión
Pero este no sería el único ataque con explosivos arrojados desde drones que tuvo lugar en el departamento a mediados de la semana pasada. A pesar de que la información se conoció en las últimas horas, el pasado miércoles integrantes del frente 18 de las disidencias de las Farc atacaron de manera similar una estación de gasolina en Ituango, municipio del Norte de Antioquia.
Según los relatos recogidos en la región, el ataque habría sido producto del no pago de extorsiones cobradas por los disidentes por parte de los operarios de la estación de servicio. Afortunadamente, este episodio no dejó personas heridas ni víctimas mortales, a diferencia del ataque anterior en Segovia.
Uso creciente de drones como arma de guerra
El uso de drones para ataques con explosivos se ha convertido en una técnica frecuente por parte de los grupos beligerantes en Colombia. En cifras alarmantes, en apenas 22 meses se registraron 418 ataques con drones cargados con explosivos en todo el territorio nacional, demostrando una adaptación tecnológica preocupante de los actores armados.
Respuesta de las autoridades: adquisición de sistemas antidrones
Ante esta crítica situación, la Gobernación de Antioquia decidió tomar cartas en el asunto a través de la inversión en tecnología de punta. Utilizando los recursos recaudados mediante la Tasa de Seguridad, la administración departamental concretó la compra de cinco sistemas antidrones destinados a fortalecer las capacidades de respuesta del Ejército Nacional.
El secretario de Seguridad de Antioquia, BG (r) Luis Eduardo Martínez Guzmán, se pronunció recientemente sobre el estado de estos equipos, aclarando las dudas que rodeaban su entrada en funcionamiento. Según el funcionario, aunque los sistemas fueron adquiridos hace algún tiempo, diversos trámites administrativos y permisos requeridos por el Ejército Nacional habían retrasado su despliegue operativo.
"Aproximadamente en la última semana de marzo estamos recibiendo los antidrones que ya adquirimos para dotar al ejército", confirmó el Secretario, señalando que la fase de trámites ha sido superada y que ya hay luz verde para su entrada en operación.
La situación en el Norte y Nordeste de Antioquia continúa siendo crítica, con comunidades atrapadas entre los enfrentamientos de grupos armados que disputan el control territorial. La implementación de tecnología antidrones representa una esperanza para contrarrestar esta nueva modalidad de violencia que ha cobrado vidas inocentes y generado desplazamiento forzado en la región.
