Un nuevo hecho de violencia sacudió al suroccidente de Colombia durante la noche del viernes 24 de abril de 2026, cuando se registró un atentado con carro bomba en las inmediaciones del Batallón de Infantería N.° 8 Agustín Codazzi, ubicado en el municipio de Palmira, Valle del Cauca. La fuerte explosión generó pánico entre los residentes de la zona y movilizó de inmediato a unidades del Ejército y la Policía Nacional.
Detalles del atentado en Palmira
Según los primeros reportes oficiales, el artefacto explosivo fue detonado cerca de la guarnición militar, una de las instalaciones estratégicas más importantes de la región. Videos que circulan en redes sociales, difundidos por medios como Caracol Radio Cali, muestran la magnitud de la explosión y cómo quedaron completamente destruidos los vehículos utilizados en el ataque. Aunque no se ha consolidado un balance oficial, en los primeros minutos no se reportaron personas heridas, mientras las autoridades avanzan en la verificación de daños materiales y posibles afectaciones colaterales.
Contexto de violencia en el Valle del Cauca
Este atentado se produce en un clima de creciente tensión en el departamento. Horas antes, en la mañana del mismo viernes, se registró otro ataque con explosivos en Cali, cuando un bus estalló frente a la sede de la Tercera Brigada del Ejército, en el batallón Pichincha. En ese incidente, al menos dos cilindros bomba fueron lanzados contra la instalación militar; uno de ellos no detonó dentro de la unidad, pero otro explotó en las inmediaciones, específicamente en un vehículo cercano, provocando un incendio y momentos de pánico. Las autoridades indicaron que no hubo víctimas de gravedad, aunque sí se reportaron personas con lesiones leves y daños materiales significativos.
Investigación y responsables
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, explicó que los responsables habrían utilizado un vehículo como plataforma para lanzar los explosivos y luego huyeron del lugar, lo que sugiere una acción planificada contra la Fuerza Pública. De manera preliminar, las autoridades atribuyen ambos ataques a estructuras disidentes de las antiguas Farc, específicamente al frente Jaime Martínez, que opera en el suroccidente del país. Las investigaciones continúan para esclarecer los hechos y dar con los responsables de estos actos terroristas que han encendido las alarmas de seguridad en la región.



