Atentado contra alias 'Corni' en Sabanalarga se convierte en la cuarta masacre del año en el Atlántico
Atentado en Sabanalarga es la cuarta masacre del año en Atlántico

Atentado en Sabanalarga reclasificado como masacre tras tercera muerte

El violento ataque sicarial ocurrido la noche del sábado 28 de marzo en el municipio de Sabanalarga, departamento del Atlántico, ha sido oficialmente reclasificado como masacre tras confirmarse el fallecimiento de la tercera persona que había resultado herida durante el hecho. Con este nuevo deceso, el incidente pasó de ser un doble homicidio con un lesionado a convertirse en la cuarta masacre registrada en el departamento durante los primeros tres meses del año, según los criterios oficiales que tipifican este tipo de eventos violentos.

Detalles del ataque dirigido

De acuerdo con información proporcionada por las autoridades policiales, el hecho ocurrió en una vivienda ubicada en las inmediaciones de la parroquia La Divina Misericordia, específicamente en la calle 10 con carrera 15. Hombres armados que se movilizaban en motocicleta llegaron hasta el lugar e ingresaron directamente al inmueble, donde dispararon contra Juan David Sarmiento Pacheco, de 23 años, conocido con el alias de 'Corni'.

El joven falleció producto de las heridas causadas por arma de fuego. Según registros judiciales consultados por las autoridades, 'Corni' tenía antecedentes por falsedad marcaria, porte de estupefacientes, hurto y concierto para delinquir. Esta información está siendo analizada por los investigadores como parte de las líneas de investigación para establecer los posibles móviles del crimen.

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Víctimas colaterales durante la huida

Tras perpetrar el homicidio dentro de la vivienda, los sicarios salieron del lugar y emprendieron la huida. En ese momento crítico, se cruzaron con dos hombres que se encontraban en el sector y que, según las primeras versiones, presenciaron la salida de los atacantes.

Con el evidente propósito de evitar ser identificados, los agresores también dispararon contra estas dos personas. Ambos resultaron gravemente heridos y fueron trasladados de inmediato a centros asistenciales para recibir atención médica.

Uno de ellos, Wilfrenier Nicolás Guzmán Montes de Oca, de apenas 18 años de edad, falleció poco después de su ingreso al hospital. El otro, Carlos Andrés Naranjo Estrada, quien trabajaba como domiciliario, permaneció durante 11 días recluido en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica San Rafael, luchando por su vida. Sin embargo, en las últimas horas se confirmó su lamentable fallecimiento, elevando así a tres el número total de víctimas mortales de este violento ataque armado.

Reclasificación oficial como masacre

Con la confirmación del tercer fallecimiento, las autoridades procedieron a reclasificar el hecho como masacre, al superar el umbral establecido de víctimas fatales en un mismo evento, conforme a los parámetros utilizados por los organismos oficiales de seguimiento a la violencia en Colombia.

Este caso se convierte así en la cuarta masacre registrada en el Atlántico en lo que va del año, una cifra que ha generado profunda preocupación entre las autoridades locales, departamentales y distintos sectores sociales por la persistencia de hechos de alto impacto violento en la región.

Contexto de violencia en el departamento

Según cifras documentadas por organizaciones de seguimiento como Indepaz, las otras tres masacres registradas en el Atlántico durante este año incluyen:

  • El ataque del 14 de febrero en el barrio Las Américas de Barranquilla, donde un ataque armado al interior de una vivienda dejó tres hombres muertos.
  • El hecho ocurrido el 18 de febrero en el municipio de Ponedera, cuando sicarios asesinaron a dos mujeres y a un niño de apenas dos años en el barrio San Francisco.
  • El incidente del 21 de marzo en el barrio Normandía de Soledad, donde tres personas fueron asesinadas a tiros en un hecho que también dejó un herido.

Este preocupante panorama ubica al departamento del Atlántico en un escenario de alerta por violencia de alto impacto, con cuatro masacres registradas en menos de los primeros tres meses del año actual.

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Investigaciones en curso

La Policía Judicial y diversas unidades de inteligencia se encuentran adelantando investigaciones exhaustivas para identificar y capturar a los responsables materiales e intelectuales de este ataque. Paralelamente, trabajan para esclarecer si el hecho guarda relación con ajustes de cuentas, disputas entre estructuras criminales o retaliaciones por control territorial en la región.

Las autoridades han sido cautelosas en no atribuir responsabilidades a una estructura criminal específica en esta etapa inicial de la investigación, aunque no descartan que el hecho esté relacionado con dinámicas delictivas que operan activamente en la zona.

Un aspecto que ha causado especial consternación es que las dos víctimas colaterales no tenían ningún vínculo conocido con el objetivo principal del atentado, según confirmaron fuentes oficiales. Sus muertes son consideradas consecuencia directa de la violencia desatada durante la huida de los sicarios, lo que evidencia cómo la violencia armada termina extendiendo sus consecuencias a personas completamente ajenas a los conflictos criminales, profundizando así el impacto social de este tipo de hechos violentos.