Operativo contundente desmantela red de 'tierreros' en Usme que engañaba a familias con infraestructura fraudulenta
En una acción coordinada de alto impacto contra el urbanismo ilegal en el sur de Bogotá, las autoridades distritales lograron desarticular completamente una sofisticada red criminal de 'tierreros' que operaba en el Agroparque El Uval - La Requilina, ubicado en la localidad de Usme. Los delincuentes habían montado un elaborado sistema de engaño mediante la instalación de postes y conexiones eléctricas fraudulentas para dar una falsa apariencia de legalidad a terrenos protegidos ambientalmente, con el objetivo de venderlos de forma ilícita a familias vulnerables.
El teatro de la legalidad: Una estrategia criminal bien orquestada
Según informes detallados de la Secretaría de Seguridad de Bogotá, los criminales no solo invadían zonas de especial protección ambiental de manera sistemática, sino que utilizaban infraestructura presuntamente hurtada de redes de telecomunicaciones para simular condiciones de habitabilidad completas. Con la instalación estratégica de estos postes y cercados perimetrales, los 'tierreros' ofrecían aproximadamente 200 lotes con precios que oscilaban entre los 18 y 22 millones de pesos cada uno.
Esta fachada cuidadosamente construida de 'barrio en desarrollo' funcionaba como el anzuelo perfecto para familias humildes que buscaban cumplir el sueño de una vivienda propia en un área donde, por disposición legal, está estrictamente prohibido cualquier tipo de construcción. "No vamos a permitir que estos delincuentes sigan engañando a familias humildes ni destruyendo zonas de protección ambiental", afirmó con contundencia César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá, durante la presentación de los resultados del operativo.
Impacto ambiental y afectación a servicios públicos
La intervención de las autoridades no solo respondió a una estafa inmobiliaria de grandes proporciones, sino también a una crisis de servicios que afectaba directamente a la comunidad del sector. Las conexiones eléctricas clandestinas estaban generando constantes bajones de luz y fallas técnicas recurrentes en las fincas legales cercanas, debido a la sobrecarga extrema que provocaban en las redes de energía de la empresa Enel Codensa.
Esta situación había creado un grave problema de suministro eléctrico para los residentes legítimos de la zona, quienes sufrían interrupciones frecuentes en su servicio básico como consecuencia directa de las actividades ilegales de los 'tierreros'.
Resultados del operativo interinstitucional
La jornada de desmantelamiento, que se extendió por más de ocho horas de trabajo continuo, contó con el apoyo coordinado de múltiples entidades:
- Policía Metropolitana de Bogotá
- Ejército Nacional
- Alcaldía Local de Usme
- Secretaría de Hábitat
- Secretaría de Ambiente
El balance final del operativo fue significativo:
- 15 postes completos retirados que suministraban energía ilegal a los predios invadidos
- 2 ocupaciones ilegales desmontadas por completo en su totalidad
- 45 metros cúbicos de escombros y residuos de construcción retirados del ecosistema protegido
- Cercados fraudulentos eliminados que pretendían delimitar los predios protegidos
Llamado urgente a la ciudadanía
Las autoridades hacen un llamado enfático a la ciudadanía para que extreme las precauciones y no caiga en ofertas de terrenos a precios sospechosamente bajos en zonas rurales o de reserva ambiental. Antes de entregar cualquier suma de dinero, se recomienda verificar exhaustivamente la legalidad de los predios ante la Secretaría de Hábitat del Distrito, consultando los registros oficiales y solicitando la documentación correspondiente.
Este golpe contundente al modelo criminal de los 'tierreros' busca proteger el paisaje sostenible de Usme, una zona vital para la biodiversidad de Bogotá que estaba siendo fragmentada y deteriorada progresivamente por el lucro ilícito de redes organizadas. La operación marca un precedente importante en la lucha contra el urbanismo ilegal en áreas de protección ambiental de la capital colombiana.



