Cali: tres décadas de violencia persistente con cerca de mil homicidios anuales
Los sectores urbanos y corredores rurales estratégicos concentran actualmente las principales disputas estructurales criminales, donde la violencia responde directamente a reacomodos y presiones institucionales constantes. En este contexto, Cali se destaca de manera preocupante entre las principales ciudades colombianas.
Una comparación alarmante con Bogotá y Medellín
Miguel Yusti, asesor de Seguridad de la Gobernación del Valle, ha señalado un dato revelador: "Cali es la única ciudad, comparada con Bogotá y Medellín, que teniendo características similares de criminalidad, lleva 30 años marcando alrededor de mil homicidios por año". Esta afirmación se basa en el balance de la ciudad al cierre de 2025, donde las cifras oficiales muestran una realidad persistente.
El Observatorio de Seguridad del Distrito reportó exactamente 1.061 homicidios durante ese período, mientras que Medicina Legal registró una cifra aún más elevada: 1.160 casos. Esta discrepancia entre las fuentes oficiales subraya la complejidad del fenómeno criminal en la capital vallecaucana.
Eventos críticos que marcaron la ciudad
Detrás de estas frías estadísticas se esconden varios hechos significativos que han marcado profundamente a la ciudad durante el último año. Entre los meses de julio y agosto, Cali experimentó una de las oleadas de violencia más intensas de su historia reciente, con enfrentamientos que involucraron a diversos actores armados y afectaron particularmente a comunidades vulnerables.
La persistencia de esta violencia estructural durante tres décadas consecutivas sugiere problemas profundamente arraigados que van más allá de las estrategias de seguridad implementadas hasta ahora. Los expertos señalan que se requiere un enfoque integral que combine medidas de seguridad con intervenciones sociales y económicas en los territorios más afectados.
La situación de Cali contrasta notablemente con la evolución de otras grandes ciudades colombianas que, aunque enfrentan desafíos similares, han logrado reducir sus índices de homicidio de manera más significativa en los últimos años. Esto plantea interrogantes urgentes sobre la efectividad de las políticas locales y nacionales aplicadas en la región.



