En la recta final de la campaña electoral, los candidatos presidenciales están tomando precauciones para no verse afectados por la imagen de sus apoyos políticos. Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella han optado por evitar aparecer en fotografías oficiales junto a figuras de los partidos tradicionales que los respaldan, pero que tienen serios problemas judiciales o nexos con personas de dudosa ascendencia política.
La estrategia de los candidatos
Según fuentes cercanas a las campañas, esta medida busca "curarse en salud" ante posibles críticas o escándalos que puedan surgir. Los candidatos quieren evitar que su imagen se vea manchada por asociaciones con políticos cuestionados, especialmente en un momento en que la opinión pública está muy atenta a la transparencia y la ética de los aspirantes.
Los riesgos de las alianzas
Los partidos tradicionales han comenzado a inclinarse hacia alguna de las tres candidaturas punteras, pero muchos de sus miembros tienen investigaciones en curso o condenas por corrupción, narcotráfico o vínculos con grupos ilegales. Los candidatos, conscientes de esto, han decidido distanciarse públicamente de ellos, aunque sigan recibiendo su apoyo político.
Esta estrategia no es nueva en la política colombiana, pero cobra relevancia en un contexto donde la ciudadanía exige mayor transparencia y rendición de cuentas. Los candidatos buscan así proyectar una imagen de independencia y compromiso con la legalidad, sin renunciar al respaldo electoral que estas figuras pueden aportar.
Reacciones y críticas
La medida ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos analistas la consideran una jugada inteligente para protegerse de posibles escándalos, otros la ven como una muestra de hipocresía, al aceptar el apoyo de personas cuestionadas pero no querer aparecer con ellas en público.
Por ahora, los candidatos continúan con su agenda de campaña, evitando cualquier foto que pueda ser utilizada en su contra. La pregunta que queda es si esta estrategia será suficiente para mantener su imagen intacta hasta el día de las elecciones.



