En el Centro Histórico de Cartagena, bajo la noche romántica que atrae a miles de turistas, una mujer de nacionalidad venezolana fue capturada por la Policía Nacional. La detenida, quien se creía invisible ante la justicia, era el eslabón clave de una organización dedicada a la trata de personas y explotación sexual con nexos entre Colombia, Venezuela y Perú.
Confirmación del director de la Policía
El general Guillermo Oswaldo Rincón Zambrano, director general de la Policía Nacional, confirmó la captura y destacó que representa un golpe estratégico contra esta peligrosa red. La mujer era requerida por las autoridades de Perú mediante una Notificación Roja de la Interpol.
Modus operandi de la red
La capturada aprovechaba la vulnerabilidad económica de sus víctimas. Contactaba a ciudadanas colombianas y venezolanas, muchas de escasos recursos, ofreciéndoles ofertas de trabajo ficticias en Lima, Perú. Las promesas incluían beneficios económicos difíciles de rechazar y una estabilidad que parecía inalcanzable en sus lugares de origen.
Sin embargo, al cruzar la frontera y llegar a la capital peruana, el sueño se convertía en una pesadilla. Las víctimas eran despojadas de su autonomía y sometidas a un sistema de control absoluto que incluía humillación, explotación sexual, retención de documentos, corte de comunicaciones y una deuda impagable por los supuestos gastos de traslado.
Investigación y captura
Durante meses, investigadores de inteligencia y agentes de la Interpol siguieron los pasos de la mujer, quien se desplazaba con tranquilidad por el Centro Histórico. La captura se logró pese a las dificultades que imponen estas redes delictivas, que operan bajo una fachada de legalidad y se benefician del miedo de las víctimas.
El general Rincón Zambrano puntualizó: "El silencio y la clandestinidad son los mayores obstáculos, pero este resultado reafirma que no hay refugio para quienes lucran con la dignidad humana".
Proceso de extradición
La mujer será puesta a disposición de las autoridades competentes para iniciar su proceso de extradición hacia Perú, donde deberá responder por los cargos que se le imputan. Mientras tanto, en Cartagena, la Policía intensifica los operativos en zonas turísticas para detectar focos de reclutamiento y proteger a la población en riesgo ante estas mafias transnacionales.



