Una carta filtrada de Tareck El Aissami, quien fuera uno de los hombres más poderosos del chavismo y exministro de Nicolás Maduro, ha revelado graves denuncias de torturas y temor por su vida mientras permanece detenido en Venezuela. El Aissami, encarcelado desde hace dos años por el caso de corrupción conocido como Pdvsa-Cripto, asegura en la misiva que enfrenta condiciones de reclusión extremas y violaciones a sus derechos humanos.
Condiciones de reclusión y denuncias
El Aissami se encuentra recluido en una celda de castigo en la cárcel de El Rodeo I, ubicada en el estado Miranda. Recientemente, comenzó el juicio en su contra, en el que se le acusa de corrupción dentro de la trama Pdvsa-Cripto, cuyo monto perdido, según estimaciones de organizaciones no gubernamentales, supera los 20.000 millones de dólares. El fiscal en el exilio, Zair Mundaray, ha difundido información sobre el proceso judicial y afirmó que El Aissami denunció torturas y tratos crueles e inhumanos durante las audiencias.
Detalles de la carta
En la carta, El Aissami acusó al Ministerio Público, encabezado por Tarek William Saab, y a varios fiscales vinculados al caso de formar parte de “una red de extorsión y mafias”. El exfuncionario señaló que, tras rendir declaración en el juicio, denunció “gravísimas violaciones de derechos humanos, torturas, violaciones al debido proceso, así como encarcelamiento ilegítimo, la incomunicación con mi esposa, mi familia, mis hijos y mis abogados de confianza”. También mencionó directamente a los fiscales Edith Rodríguez y Farid Mora, este último acusado de corrupción.
Además, El Aissami afirmó haber sido víctima de abusos durante su reclusión y señaló a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) por las condiciones en las que estuvo detenido durante un año y nueve meses en una celda de castigo en los calabozos del batallón de la Policía Militar. El exministro también indicó que padece diversos problemas de salud, principalmente una hernia inguinal.
Medida de protesta
La misiva revela que, después de su última declaración el viernes 15 de mayo, el director de El Rodeo I le notificó que recibió la orden de trasladarlo a una celda de castigo, donde actualmente se encuentra. Como medida de protesta, El Aissami decidió iniciar un ayuno voluntario y suspender su tratamiento médico hasta ser reubicado en otro centro de retención que no esté bajo la dirección y custodia de la Dgcim.
Finalmente, la carta concluye con un llamado directo al fiscal general Larry Davoe para que garantice su vida. “Hago un llamado al fiscal general Larry Davoe para que, a través de su despacho, me garantice la vida”, escribió El Aissami.



