La Casa Blanca culpó este lunes al 'culto al odio de la izquierda' por el tiroteo ocurrido durante una cena de gala de corresponsales en Washington, en el que, según investigaciones preliminares, el atacante tenía como objetivo a miembros del Gobierno, incluyendo potencialmente al presidente Donald Trump.
Tercer intento de asesinato en dos años
La secretaria de prensa Karoline Leavitt afirmó que el incidente representa el tercer intento de asesinato contra el presidente republicano en los últimos dos años. 'El culto al odio de la izquierda contra el presidente y todos aquellos que le apoyan y trabajan para él ha provocado que varias personas resultaran heridas y murieran, y este fin de semana estuvo a punto de volver a ocurrir', declaró Leavitt.
El sábado pasado, el presidente, la primera dama y varios altos funcionarios tuvieron que ser evacuados luego de que un hombre armado lograra cruzar la barrera de seguridad del hotel donde se celebraba el evento y comenzara a disparar hacia la puerta donde se realizaba la cena.
Trump adopta tono conciliador, pero su portavoz señala 'demonización sistemática'
En una rueda de prensa celebrada minutos después del incidente, Trump adoptó un tono más conciliador hacia los medios de comunicación, a los que anteriormente había tildado de 'enemigos del pueblo'. Sin embargo, Leavitt, que compartía escenario con Trump en la cena cuando ocurrió el incidente, dijo que ha habido una 'demonización sistemática' del presidente.
'Nadie en los últimos años ha sido blanco de más balas y más violencia que el presidente Trump', declaró Leavitt. 'Aquellos que constantemente etiquetan y difaman falsamente al presidente como fascista, como una amenaza para la democracia, y lo comparan con Hitler para ganar puntos políticos, están alimentando este tipo de violencia', añadió.
De igual forma, Trump y sus partidarios han traspasado reiteradamente los límites con sus ataques contra sus oponentes.
Procesamiento del acusado
El hombre acusado del tiroteo fue procesado este lunes en un tribunal bajo cargos de intentar asesinar a Trump y por dos delitos relacionados con armas de fuego. Si bien la identidad del sospechoso no ha sido revelada oficialmente, autoridades han identificado al atacante como Cole Tomas Allen, de 31 años y originario de Torrance, California.
Manifiesto y antecedentes del sospechoso
Las autoridades estadounidenses están analizando un presunto manifiesto del tirador en el que se autodenomina como un 'Asesino Federal Amistoso'. De acuerdo con el diario The New York Times, en el documento de más de 1.000 palabras el sospechoso justificaba sus acciones y afirmaba no estar dispuesto a permitir que un 'pedófilo, violador y traidor' actuara en su nombre, en aparente referencia al presidente Trump. 'Lo que mis representantes hacen se refleja en mí', escribió.
Los investigadores también están analizando su historial en las redes sociales, que el presidente Trump describió como 'anticristiano', mientras hablan con miembros de su familia y tratan de averiguar más sobre lo que lo impulsó a presuntamente llevar a cabo el violento ataque.
Según la Casa Blanca, Allen tenía tendencia a hacer declaraciones radicales a medida que se involucraba en el activismo de izquierda en Los Ángeles, adquiría armas de fuego y comenzaba a practicar regularmente en un campo de tiro, según declaró su hermana a las autoridades. Se enfrenta a una condena de hasta cadena perpetua si es declarado culpable.



