Cilia Flores, esposa de Maduro, señalada como arquitecta de red criminal familiar
Una investigación del prestigioso diario estadounidense The Wall Street Journal ha revelado información explosiva sobre Cilia Flores, esposa del dictador venezolano Nicolás Maduro, a quien señalan como la artífice principal de la organización delictiva familiar denominada 'El Jardín de Flores'.
La red criminal que operaba desde el poder
Según documentos judiciales y testimonios de antiguos socios consultados por el medio, Flores habría establecido una sofisticada red que recompensaba a familiares con:
- Rutas exclusivas para el narcotráfico
- Contratos estatales millonarios
- Protección e impunidad garantizada
El nombre de Cilia Flores, abogada de profesión y una de las primeras seguidoras del Movimiento Revolucionario Bolivariano de Hugo Chávez, abrió las puertas a lucrativos acuerdos con la petrolera estatal venezolana PDVSA. Además, permitió que sus familiares transportaran cargamentos de droga directamente desde el hangar presidencial del aeropuerto internacional de Caracas.
Testimonios que confirman la impunidad
Zair Mundaray, exfiscal venezolano con amplia trayectoria consultado por The Wall Street Journal, fue categórico al afirmar que Flores se convirtió en "la artífice de un sistema de impunidad" en torno al narcotráfico en Venezuela.
"Esta sensación de seguridad, la posibilidad de traficar y operar sin consecuencias legales, se debe a Cilia Flores", declaró Mundaray al medio estadounidense, destacando cómo la cercanía al poder creó un escudo protector para las actividades ilícitas.
Contexto de las capturas
La revelación del Wall Street Journal se produce después de que tanto Cilia Flores como Nicolás Maduro fueran capturados por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero. Aunque Flores se ha declarado inocente de todos los cargos, la investigación periodística presenta evidencia documental que contradice su versión.
El caso judicial contra la pareja presidencial venezolana continúa avanzando en tribunales estadounidenses, donde un juez recientemente rechazó desestimar los cargos, a pesar de que la defensa alega que las sanciones internacionales impiden pagar los honorarios de representación legal.
La investigación del Wall Street Journal representa uno de los análisis más detallados hasta la fecha sobre cómo una red familiar cercana al poder venezolano habría instrumentalizado instituciones estatales para beneficio personal y actividades criminales transnacionales.



