En la noche previa al Día de las Madres, una reunión familiar en el corregimiento de Palmira, Puebloviejo (Magdalena), se convirtió en una tragedia. Seis hombres armados llegaron en motocicletas, rodearon la vivienda y dispararon indiscriminadamente contra los presentes. El saldo inicial de cuatro muertos se elevó a cinco tras el fallecimiento de Estewin José Gutiérrez Bravo, quien se encontraba gravemente herido en una clínica.
Las víctimas de la masacre
Las víctimas fatales fueron identificadas como Aramis Gutiérrez; sus hijos Mario Luis y Estewin José Gutiérrez Bravo; Alberto Gutiérrez Corrales; y José David Gutiérrez, un adolescente de 16 años que asistía al colegio y era conocido por mantenerse alejado de problemas. Vecinos describieron la escena como algo horrible, similar a una guerra, donde los gritos y la desesperación se apoderaron del lugar.
Advertencias ignoradas
Líderes sociales y defensores de derechos humanos habían denunciado amenazas e intimidaciones contra pescadores de la zona por parte de grupos armados ilegales, que buscan utilizar el complejo lagunar como corredor para el transporte de droga. Lerber Dimas, defensor de derechos humanos, aseguró que advirtieron que algo así iba a pasar. A pesar de un consejo de seguridad con el ministro de Defensa, las medidas no se ejecutaron.
Investigación y capturas
Las autoridades señalan a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN) como responsables. La rápida reacción policial permitió la captura de cinco presuntos sicarios: Maycol Manuel Ochoa Pérez, Elías Moisés Orozco Orozco, Deimun de Jesús Pacheco Ojeda, Kaleth Arbey Ramos Niebles y Jhon Mauro Sandoval Montaño. Un sexto hombre logró escapar y es buscado.
Reacciones y medidas
El alcalde de Puebloviejo, Brando Márquez, decretó dos días de duelo y ley seca, y solicitó refuerzo de la Fuerza Pública ante el temor de una nueva escalada violenta. La comunidad de Palmira permanece encerrada por miedo, mientras se preparan los funerales de las cinco víctimas.



