El Ministerio de Salud y Protección Social, en conjunto con el Instituto Nacional de Salud (INS), han informado que en Colombia no se registran casos confirmados de hantavirus, luego de la alerta internacional emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre un brote vinculado a pasajeros de un crucero internacional.
Alerta internacional y situación en Colombia
De acuerdo con las autoridades sanitarias, la OMS reportó el evento el pasado 2 de mayo de 2026. Hasta el 6 de mayo, se habían identificado ocho casos compatibles con la enfermedad, de los cuales tres fueron confirmados por laboratorio y cinco permanecen en investigación. Además, se reportaron tres fallecimientos relacionados con el brote.
El Ministerio de Salud explicó que los hantavirus son un grupo de virus zoonóticos, es decir, que se transmiten de animales a personas. Las infecciones ocurren principalmente por la inhalación de partículas contaminadas provenientes de excretas de roedores silvestres infectados.
¿Qué son los hantavirus y cómo se transmiten?
“Los hantavirus corresponden a un grupo de virus zoonóticos transmitidos principalmente por la inhalación de partículas contaminadas provenientes de excretas (orina, saliva o heces) de roedores silvestres infectados”, indicó el Ministerio de Salud en un comunicado oficial.
En las Américas, algunos tipos de hantavirus pueden causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una enfermedad poco frecuente pero potencialmente grave. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, malestar general, dolor de cabeza y afecciones respiratorias inespecíficas. En casos severos, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia dificultad respiratoria severa, compromiso cardiovascular y choque.
Riesgo bajo en Colombia
Pese a la alerta internacional, el Ministerio de Salud aclaró que en Colombia no se han documentado casos clínicamente confirmados de SCPH. No obstante, entre 2004 y 2016 se realizaron investigaciones académicas y científicas que identificaron evidencia serológica de exposición previa a hantavirus en humanos y reservorios silvestres en algunas regiones del país.
Estos hallazgos sugieren una posible circulación de virus relacionados, pero no constituyen evidencia de transmisión activa sostenida ni de enfermedad clínica confirmada en el territorio nacional. “De acuerdo con la situación epidemiológica, en Colombia el riesgo de presentación de casos es bajo”, señaló la cartera de Salud.
La OMS mantiene hasta el momento una evaluación de riesgo global baja frente al evento internacional.
Vigilancia epidemiológica en Colombia
El INS informó que desde 2016 se fortaleció la capacidad diagnóstica y el monitoreo diferencial de hantavirus en casos de síndrome febril agudo grave, infecciones respiratorias inusitadas y muertes sin causa esclarecida. En 2023, el hantavirus fue incorporado dentro de las prioridades nacionales de vigilancia de enfermedades zoonóticas emergentes, lo que permitió fortalecer protocolos de detección temprana e investigación epidemiológica bajo el enfoque de Salud Global.
Recomendaciones para prevenir el hantavirus
Las autoridades sanitarias emitieron varias recomendaciones para disminuir el riesgo de exposición a roedores y enfermedades asociadas:
- Garantizar la limpieza y desinfección de alimentos no perecederos almacenados durante largos periodos, y verificar que sus empaques no estén rotos o abollados.
- Mantener higiene adecuada en viviendas, bodegas y zonas de almacenamiento, evitando la acumulación de residuos y alimentos expuestos.
- Sellar grietas o espacios que faciliten el ingreso de roedores.
- Utilizar elementos de protección personal, incluida mascarilla, durante labores de limpieza en espacios cerrados o con evidencia de infestación de roedores.
“Consultar oportunamente a los servicios de salud ante síntomas febriles o respiratorios, especialmente si existe antecedente de exposición a ambientes con presencia de roedores”, advirtió el Ministerio de Salud.
Finalmente, las autoridades indicaron que continuarán haciendo seguimiento al evento internacional en articulación con la OMS y otros organismos técnicos, manteniendo activas las acciones de vigilancia epidemiológica y capacidad diagnóstica en el país.



