Una mujer británica de 49 años, identificada como Antonia Eastwood, fue condenada por arrojar pintura negra sobre su cuñada, Gemma Monk, instantes antes de que esta contrajera matrimonio en Reino Unido. El incidente ocurrió a las puertas del registro civil Oakwood House, donde la novia se disponía a ingresar para la ceremonia.
El ataque previo a la ceremonia
Según las imágenes de las cámaras de seguridad y el testimonio de la víctima, Eastwood esperó oculta detrás de un muro cercano a la entrada destinada a las novias. Cuando Monk descendió del vehículo, la agresora la llamó por su nombre y, al girarse, le lanzó un chorro de pintura negra que cubrió su rostro y su vestido de novia.
El vestido, valorado en 1.800 libras esterlinas (aproximadamente 8.861.153 pesos colombianos), quedó completamente inutilizable. Los daños materiales totales superaron las 5.000 libras (más de 24 millones de pesos colombianos).
Una boda postergada y marcada por el hecho
A pesar del ataque, la ceremonia pudo realizarse dos horas más tarde gracias a que un asistente consiguió un vestido de reemplazo. Sin embargo, la pareja canceló su luna de miel en las islas Maldivas y ha declarado que no celebra sus aniversarios debido al impacto emocional que les generó el episodio.
Monk declaró ante el tribunal que el ataque afectó gravemente su salud mental y modificó su perspectiva de vida. La pareja asegura sentirse "traumada" por lo ocurrido.
Una condena inesperada
El tribunal de Maidstone determinó que el ataque fue premeditado y rechazó la versión de la defensa, que lo calificaba como un acto impulsivo. El juez Oliver Saxby concluyó que la agresora actuó con la intención deliberada de arruinar la boda.
Eastwood, quien no contaba con antecedentes penales, fue condenada a diez meses de prisión en suspenso tras declararse culpable de dos cargos de daños criminales. Además, deberá cumplir 160 horas de trabajo comunitario y tiene prohibido contactar a la víctima durante diez años.
El tribunal también ordenó a la condenada pagar una suma millonaria que se aproxima a los 30 millones de pesos colombianos.
Tras la sentencia, la víctima expresó: "No sé cómo alguien podría siquiera pensar en hacer algo tan desagradable. No mostró ningún tipo de remordimiento; la única vez que pidió perdón fue a través del abogado, no verbalmente hacia mí".
Eastwood sostuvo que el hecho fue impulsivo y que no sabía por qué actuó de esa manera. También afirmó que el conflicto con su cuñada se remontaba a su propia boda en 2023. "Ella arruinó mi casamiento primero", declaró, al tiempo que negó la intencionalidad planificada del ataque.



