La Alcaldía de Cali respondió a la protesta que la Asociación Nacional Sindical de Vendedores Ambulantes de los Escenarios Públicos (Asvenespublic) realizó el martes 19 de mayo, antes del partido internacional entre América de Cali y Tigre de Argentina, por la Copa Sudamericana. La entidad aclaró puntos sobre las supuestas restricciones para vender en el estadio Pascual Guerrero.
Responsabilidades según la normativa
Desde la Secretaría del Deporte y la Recreación de Cali explicaron que la inclusión o exclusión de las asociaciones de vendedores estacionarios en estos eventos es responsabilidad directa del club América de Cali, como organizador del espectáculo. Según el Decreto Extraordinario 411.0.20.0516 de 2016 y el Decreto Distrital 4112.010.20.0160 de 2025, la Secretaría administra el estadio, pero al otorgar el permiso de uso bajo aprovechamiento económico, el organizador asume la operación logística, técnica, funcional y comercial.
Esto le da al club la autonomía para coordinar la comercialización de alimentos y bebidas, contratar operadores logísticos y definir los proveedores autorizados en tribunas y áreas comunes durante el partido.
Decisiones comerciales del organizador
El organismo distrital señaló que la regulación del ingreso de una asociación de vendedores autónomos para el partido del 19 de mayo obedeció a directrices del América de Cali. Al ser el club el encargado de la operación interna, las condiciones contractuales con terceros no corresponden a funciones públicas de la Secretaría del Deporte.
No obstante, la Alcaldía mantiene canales de diálogo con las asociaciones de vendedores, en articulación con la Secretaría de Desarrollo Económico, para capacitación y fortalecimiento productivo. La Alcaldía reiteró su compromiso de promover mesas de trabajo intersectoriales para la convivencia y el desarrollo económico local, instando a diferenciar responsabilidades operativas de los organizadores privados de las competencias regulatorias del municipio.
Afectaciones al sector informal
La asociación sindical aseguró que la negativa de acceso afectó directamente a más de 250 trabajadores informales que dependen de las ventas en el recinto. Los comerciantes denunciaron la pérdida de insumos perecederos como lechonas, hamburguesas, perros calientes, crispetas y maní, con pérdidas superiores a 18 millones de pesos.
El sindicato señaló que las instrucciones de exclusión provinieron de la dirigencia del equipo de fútbol, por lo que trasladaron sus reclamos de forma pacífica a las puertas del estadio y a la sede de la Secretaría del Deporte, buscando intermediación institucional para salvaguardar sus mercancías.
Personería acompaña mesa de diálogo
La protesta contó con el acompañamiento de la Personería Distrital de Cali, que promovió un espacio de diálogo para acordar una mesa de trabajo el jueves 21 de mayo, con participación de la Secretaría del Deporte, la Secretaría de Desarrollo Económico y la junta directiva de vendedores. También se considera fundamental la presencia del Club América de Cali.
La Personería reafirmó su compromiso con la defensa del derecho al trabajo en condiciones dignas, según el artículo 25 de la Constitución, promoviendo el diálogo para la construcción de acuerdos.
Postura del América de Cali
El club América de Cali desmintió medidas unilaterales para limitar espacios. Explicó que los ajustes logísticos obedecen a la obligación legal de incorporar procesos de formalización tributaria y facturación electrónica, requerimientos obligatorios para cualquier actividad comercial en Colombia.
Además, señaló que, a pesar de actas de compromiso firmadas para elevar la calidad del servicio según estándares de Dimayor y Conmebol, la asociación sindical incurrió en fallas contractuales. El club propuso una mesa de concertación técnica con la Secretaría del Deporte como administradora del inmueble público.



