Crimen de mujer y bebé en Bogotá: montaje de accidente y pruebas perdidas en el caso
Crimen de mujer y bebé en Bogotá: montaje de accidente revelado

El macabro montaje de un doble crimen en Bogotá: de accidente a feminicidio

En las primeras horas del 12 de diciembre de 2025, una escena aparentemente rutinaria conmocionó a Bogotá. Un Volkswagen Golf, con placas MSR-384, apareció estrellado contra un árbol en el separador vial cerca del Jardín Botánico, en el barrio Bosque Popular. Dentro del vehículo, los equipos de emergencia hallaron a una mujer de 34 años y a un bebé de 10 meses sin signos vitales, mientras que en el asiento del copiloto yacía un hombre inconsciente, identificado como Hugo Fernando Silva Soto.

Inicialmente, el caso se manejó como un trágico accidente de tránsito más en la capital. No obstante, conforme avanzaron los días, esa versión comenzó a desmoronarse ante evidencias forenses contundentes. Los dictámenes del Instituto Nacional de Medicina Legal revelaron que las lesiones de las víctimas no concordaban con un siniestro vial.

Detalles forenses que cambiaron el curso de la investigación

Karen Cecilia Avendaño, la mujer fallecida, presentaba una herida en el cuello causada por un arma cortopunzante. Por su parte, el bebé mostraba lesiones compatibles con un zarandeo violento, ocurrido antes del supuesto choque. Estos hallazgos transformaron radicalmente la pesquisa, orientándola hacia un doble homicidio premeditado.

La Fiscalía General de la Nación expuso durante la audiencia judicial que el móvil del crimen habría sido el deseo de Silva Soto de quedarse exclusivamente con el niño, eliminando a la madre, a quien consideraba un obstáculo en la crianza. Hugo Fernando Silva Soto, comerciante de vehículos, había afirmado a allegados que el menor era su hijo, un detalle que se convirtió en clave para los investigadores.

Reconstrucción de los hechos: horas previas al crimen

Mediante análisis de cámaras de seguridad y labores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), se logró reconstruir parte de lo sucedido antes del fatídico evento. Los videos mostraron que Silva Soto, Karen y el bebé permanecieron estacionados durante aproximadamente dos horas en una bahía. Según la hipótesis fiscal, el hombre recogió primero a la mujer y luego se dirigió al barrio Villa Luz para tomar al niño.

El momento crítico ocurrió cuando la madre se percató de que su hijo estaba muerto y comenzó a reclamar. Fue entonces cuando, de acuerdo con la acusación, Silva Soto la atacó con un cuchillo, causándole una herida en la arteria carótida izquierda que provocó un extenso sangrado interno. Este detalle explicó la ausencia de manchas de sangre visibles en el automóvil, ya que el sangrado quedó contenido por los tejidos circundantes.

El elaborado montaje del accidente

Tras el ataque, el presunto responsable intentó ocultar el crimen. Según la Fiscalía, limpió el vehículo, desechó objetos comprometedores en una bolsa y acomodó el cuerpo de Karen en el asiento del conductor para simular que ella manejaba. Posteriormente, estrelló el carro contra un árbol para fingir el accidente y permaneció en el asiento del copiloto con lesiones hasta la llegada de las autoridades.

Durante la audiencia, el fiscal acusador sostuvo que Silva Soto "alteró, modificó y destruyó elementos materiales probatorios" con el fin de sostener este montaje. A pesar de estos esfuerzos, las evidencias forenses y tecnológicas lo delataron.

Vacíos en la investigación: los celulares desaparecidos

Uno de los aspectos más inquietantes del caso es la desaparición de los dos teléfonos celulares de Karen Cecilia Avendaño. Tanto su mejor amigo como su madre confirmaron que ella los tenía esa noche y estaba en comunicación. La ausencia de estos dispositivos representa un vacío significativo, ya que podrían contener información crucial sobre los eventos previos a la madrugada del 12 de diciembre.

Los investigadores continúan buscando estos elementos, que podrían arrojar luz sobre detalles aún oscuros del crimen. Este punto subraya la complejidad de la pesquisa y los desafíos para alcanzar una justicia completa.

Proceso judicial y posibles condenas

Hugo Fernando Silva Soto fue imputado por los delitos de feminicidio agravado, homicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Un juez ordenó su prisión preventiva mientras avanza el proceso. Según el abogado penalista Juan Manuel Castellanos, la Fiscalía tiene 120 días para radicar el escrito de acusación, seguido de plazos judiciales estrictos.

En caso de condena, la pena podría superar los 45 años de prisión, debiendo cumplirse de manera efectiva en un establecimiento carcelario, especialmente porque una de las víctimas es un menor de edad. Este caso destaca la gravedad de los crímenes y la necesidad de una investigación rigurosa para evitar la impunidad.

Casi tres meses después del supuesto accidente, la verdad ha salido a la luz: lo ocurrido frente al Jardín Botánico fue un macabro montaje para encubrir el asesinato de una madre y su bebé. La comunidad bogotana sigue atenta a los desarrollos judiciales, esperando que la justicia prevalezca para Karen y su hijo.