La crisis de pasaportes en Colombia se intensifica mientras surgen interrogantes sobre la fabricación de las libretas y el control de los datos personales de los ciudadanos. El nuevo modelo de pasaportes, implementado mediante un contrato con Portugal desde el 1 de abril, ha generado controversia por su legalidad, el origen de los documentos y la gestión de la información. El presidente Gustavo Petro ha anunciado denuncias y señalado intereses políticos detrás de la polémica.
Cuestionamientos sobre la fabricación de pasaportes
Un informe de la revista Cambio reveló que la mayoría de las libretas de pasaportes que han llegado a Colombia no provienen de Colombia ni de Portugal, sino de la firma francesa IN Groupe, vinculada a un escándalo de corrupción por pasaportes en Ucrania. Según el reporte, 59.000 pasaportes fueron enviados desde París y 7.400 desde Lisboa, mientras que los 1.500 documentos producidos en Colombia carecen de validez oficial. Esto ha generado dudas sobre la transparencia del proceso y la soberanía de los datos.
Respuesta del Gobierno y denuncias de Petro
El presidente Gustavo Petro ha defendido el nuevo contrato y ha anunciado que denunciará a los dueños de Thomas Greg & Sons, empresa que anteriormente manejaba los pasaportes, por no entregar la soberanía de los datos y la infraestructura de clave pública PKI. Petro afirma que los hermanos Bautista, propietarios de Thomas Greg en Colombia, han cometido fraude electoral y han oscurecido las elecciones. Además, advierte que anular el contrato significaría aceptar una negociación entre los Bautista y ciertos candidatos para influir en la elección de magistrados.
Postura de la Imprenta Nacional
La Imprenta Nacional ha señalado que el nuevo modelo de pasaportes no está retrocediendo y que el Estado mantiene la soberanía de los datos. Sin embargo, no pudo certificar el origen de las libretas provenientes del exterior, ya que su función es personalizar y custodiar los documentos que llegan. La Imprenta afirma que la fase inicial del contrato contempla apoyos internacionales mientras se consolidan las capacidades nacionales, y que el objetivo es la transferencia integral de capacidades soberanas al Estado colombiano.
Reacciones y controversia
La controversia ha avivado el debate en redes sociales, con teorías conspirativas que el presidente Petro ha alimentado al vincular el contrato de pasaportes con el software electoral. El excanciller Álvaro Leyva también ha sido acusado formalmente por irregularidades en la licitación de pasaportes. Mientras tanto, la Procuraduría ha encontrado irregularidades en el nuevo modelo, pero el Gobierno insiste en que las críticas son parte de una protección mediática a los hermanos Bautista.
En medio de la crisis, los ciudadanos enfrentan largas filas para obtener sus pasaportes, y las dudas sobre la seguridad de los datos personales persisten. El Gobierno ha asegurado que se tomarán las medidas necesarias para garantizar la transparencia y la soberanía de la información.



