La última vez que vieron a Yulixa Consuelo Toloza Rivas con vida fue el 13 de mayo de 2026. Desde entonces, una reconstrucción contrarreloj hecha con testimonios, cámaras de seguridad, registros de peajes, inspecciones judiciales, reportes oficiales y estudios forenses permitió esclarecer su trágico final.
Siete días después, las autoridades hallaron un cuerpo en una zona boscosa de la vereda La Naveta, entre Apulo y Anapoima. Medicina Legal confirmó que se trataba de la estilista de Bosa, de 52 años.
El inicio en Venecia
Ese miércoles 13 de mayo, Yulixa ingresó a un establecimiento estético en el sector de Venecia, sur de Bogotá, para practicarse una lipólisis láser con sedación. Según el testimonio de su amiga Amalia Pardo, quien la acompañó, la mujer salió en estado crítico: "Ella miraba como a la nada y no podía casi ni pronunciar palabras". Yulixa tenía dificultades para mantenerse en pie y hablar. Amalia insistió en que necesitaba atención médica, pero horas después perdió contacto con ella.
Primera alerta y contradicciones
La familia comenzó la búsqueda y la primera alerta oficial ingresó a la Línea 123 hacia las 11 de la noche del 13 de mayo. La Secretaría de Seguridad de Bogotá reportó un posible caso de negligencia médica. Policías de Tunjuelito llegaron al establecimiento, donde les informaron que la mujer había sido trasladada al Hospital de Meissen. Sin embargo, en el centro asistencial no hallaron ningún registro compatible con Yulixa. La desaparición se transformó en investigación judicial.
Rastros en las carreteras
Las primeras imágenes del expediente aparecieron horas después en las carreteras de Cundinamarca. A las 8:53 p. m. del 13 de mayo, un vehículo gris de placas UCQ-340 salió de Bogotá por el corredor de Soacha, en el Ramal La Mesa. A las 9:56 p. m., el mismo auto pasó por el peaje San Pedro, sentido La Mesa-Anapoima. Luego, a las 11:07 p. m., regresó en dirección contraria.
En la madrugada del 14 de mayo, el vehículo fue registrado en el norte de Bogotá y Boyacá: a la 1:40 a. m. en el peaje Andes (Chía), a las 2:14 a. m. en El Roble (Sesquilé), a las 2:54 a. m. en Albarracín (Villapinzón) y a las 7:21 a. m. en el peaje Tuta (Cómbita, Boyacá). El carro avanzaba hacia el norte del país.
Contradicciones y capturas
Las versiones sobre lo ocurrido en el centro estético se contradijeron. Inicialmente dijeron que Yulixa había salido "por voluntad propia", pero sus allegados lo consideraron imposible por su estado. Una paciente aseguró que la estilista fue sacada en un vehículo, lo que impulsó la búsqueda judicial.
La Policía Metropolitana conformó un grupo especial con unidades de la Sijín y el Gaula. Días después, ubicaron el automóvil en Cúcuta, donde realizaron inspecciones técnicas y recolección de pruebas. La Fiscalía capturó a Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado. El 19 de mayo, confirmó la captura en Venezuela de otras tres personas, entre ellas María Fernanda Delgado Hernández, propietaria del centro estético Beauty Láser, y Edinson José Torres Sarmiento, administrador del establecimiento. Fueron detenidos en Maracay y Portuguesa tras una circular azul de Interpol.
Hallazgo del cuerpo
El 19 de mayo, habitantes de la vereda El Copial, en el kilómetro 45 de la vía entre Apulo y Anapoima, vieron un vehículo de la Fiscalía. Hacia las 3:05 p. m., Bomberos de Cundinamarca recibió el aviso de un posible cuerpo. Al llegar, la Fiscalía ya no estaba. El ente investigador informó que el cuerpo fue encontrado a un costado de una carretera rural durante labores con la Sijín de Bogotá.
El 20 de mayo, Medicina Legal confirmó que el cuerpo correspondía a Yulixa Consuelo Toloza Rivas, identificada mediante lofoscopia (huellas dactilares). Se continuarán estudios para determinar la causa de muerte.
Repercusiones y debate
El caso reabrió el debate sobre los centros estéticos clandestinos en Bogotá. El alcalde Carlos Fernando Galán ordenó reforzar operativos de inspección. La Secretaría de Salud reportó 563 operativos y 814 visitas en 2025, y 129 operativos y 173 visitas en lo corrido de 2026.
En el barrio Santa Lucía, Bosa, el recuerdo de Yulixa perdura: la estilista de más de dos décadas, la vecina que acompañaba novenas, la amiga que soñaba con viajar. La investigación judicial continúa reconstruyendo sus últimas horas a través de imágenes de peajes, cámaras, informes forenses y expedientes.



