Masacre en Soledad deja cuarta víctima mortal tras ataque en terraza de Normandía
La violencia armada ha vuelto a golpear con crudeza al municipio de Soledad, en el departamento del Atlántico, tras confirmarse la muerte de una cuarta víctima de la masacre ocurrida en el barrio Normandía. El ataque, perpetrado por sicarios que se movilizaban en un motocarro, tuvo lugar contra un grupo de hombres que se encontraba reunido en la terraza de una vivienda, sembrando terror en la comunidad.
Fallecimiento de Óscar Miguel Buelvas Maceneth
En la madrugada de este lunes 30 de marzo de 2026, falleció en la Clínica Santa Mónica Óscar Miguel Buelvas Maceneth, de 59 años de edad. La víctima permanecía gravemente herida desde el pasado 21 de marzo, cuando ocurrió el violento ataque. Según los reportes médicos oficiales, su deceso se produjo debido a las complicaciones derivadas de múltiples impactos de bala que sufrió durante la agresión.
Con este trágico desenlace, el número de víctimas mortales de este hecho violento se eleva a cuatro personas, profundizando la consternación en la comunidad soledeña. Buelvas Maceneth enfrentaba desde hacía más de una década una afección en una de sus piernas, condición que le dificultaba trabajar con normalidad.
Ante esta limitación física, había encontrado en su propio hogar una forma de sustento económico, dedicándose a la venta de dulces, bolis y chicha. Esta actividad le permitía generar los ingresos necesarios para su día a día, mostrando el perfil de una víctima que se desenvolvía en labores cotidianas y pacíficas.
Detalles del ataque armado
El violento episodio ocurrió en la carrera 17 con calle 49A, en el barrio Normandía de Soledad. Las víctimas se encontraban compartiendo en la parte externa de la vivienda de Buelvas Maceneth cuando fueron sorprendidas por hombres armados que, según testimonios de vecinos y testigos, se movilizaban en un motocarro y abrieron fuego indiscriminadamente sin mediar palabra alguna.
Las autoridades habían identificado previamente a las otras tres víctimas mortales del mismo día de los hechos:
- Jesús Alberto Escorcia Orozco, de 24 años de edad
- Emilio Nicolás Miranda Gutiérrez, de 67 años de edad
- Luis Alberto Romero Hernández, de 68 años de edad
Todos ellos fallecieron tras ser trasladados de emergencia a diferentes centros asistenciales de la región, sin que pudieran superar las graves heridas causadas por los disparos.
Respuesta de las autoridades
Por este caso de extrema violencia, la Policía Metropolitana de Barranquilla no ha reportado hasta el momento personas capturadas, por lo que la masacre en Soledad continúa bajo investigación activa. Las labores para identificar y judicializar a los responsables materiales e intelectuales del ataque avanzan con carácter prioritario.
La Alcaldía de Soledad emitió un contundente pronunciamiento tras la masacre, expresando su firme rechazo a los hechos y exigiendo resultados inmediatos a las autoridades competentes. "Requerimos de las autoridades de competencia, una rápida investigación y dar con los responsables de los hechos que cobraron la vida de tres soledeños", indicó la administración municipal en un comunicado oficial.
Asimismo, la autoridad local reiteró el ofrecimiento de una recompensa de hasta 12 millones de pesos para aquellas personas que suministren información clave que permita avanzar en la investigación. "Ofrecemos recompensa por información que le permita a la Policía Nacional dar con la ubicación y judicialización de los autores materiales e intelectuales de este lamentable hecho registrado en Normandía", agregó el mensaje institucional.
Investigación especializada
Por su parte, la Policía Metropolitana de Barranquilla confirmó la conformación de un grupo especial de investigación encargado específicamente de esclarecer lo ocurrido, identificar a todos los responsables y avanzar en su captura efectiva. Las autoridades se encuentran analizando minuciosamente las grabaciones de cámaras de seguridad de la zona y recogiendo testimonios detallados que permitan reconstruir con precisión la ruta de escape utilizada por los atacantes.
Este nuevo hecho violento eleva significativamente la preocupación por la seguridad ciudadana en Soledad, especialmente en sectores residenciales donde, como en este caso particular, las víctimas se encontraban en un entorno cotidiano y aparentemente seguro al momento del ataque. La comunidad, que permanece aún consternada por la pérdida de vidas humanas, exige respuestas rápidas y acciones contundentes por parte de las autoridades para frenar definitivamente la escalada de violencia que afecta al municipio.
La masacre en Normandía representa un doloroso recordatorio de la vulnerabilidad que enfrentan los ciudadanos en contextos de violencia armada, incluso en espacios considerados de convivencia pacífica. Las familias de las víctimas y la comunidad en general esperan que la justicia actúe con celeridad para llevar ante los tribunales a quienes perpetraron este cruel ataque.



