Escándalo de acoso sexual en medios colombianos se profundiza con nuevos testimonios
El escándalo por presuntos casos de acoso sexual en los medios de comunicación de Colombia ha adquirido una nueva y preocupante dimensión. Mientras continúan las investigaciones internas en Caracol Televisión, han emergido impactantes testimonios de periodistas que aseguran haber sido víctimas de conductas inapropiadas por parte de reconocidas figuras del sector audiovisual nacional.
Testimonios estremecedores bajo identidades protegidas
Las denuncias fueron reveladas en una entrevista exclusiva concedida a Infobae, donde dos comunicadoras, cuyas identidades permanecen protegidas, relataron episodios que describen como un verdadero "calvario de acoso laboral y sexual" durante su paso por dos de los canales más importantes del país. Sus relatos ponen en evidencia patrones sistemáticos de comportamiento inapropiado que, según ellas, fueron tolerados durante años.
"Me acorraló y me besó contra mi voluntad": el caso de "Sara"
Uno de los testimonios más contundentes corresponde a "Sara", periodista que trabajó en el área digital de Caracol Televisión. Ella narró un episodio ocurrido en las instalaciones de Blu Radio, donde según su relato, el presentador deportivo Ricardo Orrego la habría conducido a una oficina y, pese a sus negativas reiteradas, la besó a la fuerza.
"Me acorraló y me besó contra mi voluntad... me decía que le diera un beso 'bien', con lengua. Yo le decía que no, pero insistía", relató la periodista, quien aseguró haber experimentado miedo, parálisis y angustia extrema durante el incidente. La comunicadora también afirmó que el presentador le señaló que en ese lugar "no había cámaras", lo que incrementó significativamente su sensación de vulnerabilidad y desprotección.
Finalmente, logró salir de la situación gracias a la intervención oportuna de una compañera de trabajo, pero el trauma psicológico persistió mucho tiempo después del episodio.
Múltiples víctimas y patrones repetitivos
El caso de "Sara" no sería aislado según los testimonios recogidos. Otra periodista, identificada como "Valeria", también señaló a Ricardo Orrego por presuntos comportamientos inapropiados durante su paso por el canal. "Pasar por su oficina era un calvario absoluto... nos encerraba y hacía propuestas indebidas", afirmó, asegurando que incluso llegó a orar para evitar encontrárselo en los pasillos de la empresa.
Según su relato, fue testigo directo de comportamientos similares hacia otras mujeres jóvenes en el entorno laboral: "Yo vi cómo acosaba a más niñas, nadie me lo contó", sostuvo con firmeza, evidenciando lo que parecería ser un patrón recurrente de conducta.
Acoso desde etapas tempranas de la carrera profesional
El testimonio de "Valeria" se remonta a años anteriores, cuando inició su carrera periodística en RCN Televisión en el año 2017. Allí, según su relato, habría sido víctima de un ambiente laboral hostil y de presunto acoso por parte de Fernando Peña, quien en ese momento ocupaba el cargo de jefe de asignaciones.
La periodista describió un entorno marcado por gritos constantes, insultos recurrentes y comportamientos agresivos por parte del superior. Sin embargo, el episodio más grave ocurrió en la propia sala de redacción del canal. "Me cogió por detrás y me dio un beso en la boca sin permiso", denunció con claridad. "Quedé paralizada del miedo... no sabía cómo reaccionar ante esa violación de mi espacio personal".
Además de este incidente, aseguró que recibió invitaciones personales fuera del ámbito laboral y que, tras presentar su renuncia al medio, fue víctima de amenazas verbales que aumentaron su sensación de vulnerabilidad.
El miedo como factor silenciador
Un elemento común en ambos testimonios es el temor profundo a denunciar los hechos cuando ocurrieron. Las periodistas coincidieron en que el miedo a perder oportunidades laborales futuras, a no ser creídas por sus superiores, o a sufrir represalias profesionales influyó decisivamente en su silencio inicial.
"Yo pensaba que si decía algo me cerraba las puertas en la industria", relató "Sara", reflejando una preocupación recurrente en entornos altamente competitivos como los medios de comunicación colombianos. Este temor se veía amplificado por el poder y la influencia de las figuras acusadas dentro de las organizaciones mediáticas.
Denuncias internas sin consecuencias visibles
A pesar de estos temores iniciales, ambas periodistas decidieron finalmente acudir a directivos de Caracol Televisión para exponer formalmente lo ocurrido. Según el testimonio de "Sara", en ese momento les informaron que no se trataba de un caso aislado dentro de la organización.
"Nos dijeron que no era la primera vez... que ya había varios casos similares reportados y que se tomarían medidas al respecto", aseguró la comunicadora. Sin embargo, según su versión, aunque se habrían realizado reuniones internas y advertencias formales, no hubo consecuencias visibles ni acciones contundentes contra los presuntos acosadores.
"Estamos en 2026 y no pasó nada sustancial", afirmó la periodista con decepción evidente, cuestionando abiertamente la efectividad real de los mecanismos internos de atención a denuncias de acoso sexual en el trabajo implementados por la empresa.
Reacciones y contexto estructural del problema
El caso ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores de la sociedad colombiana, incluyendo figuras públicas como Mónica Rodríguez, quien se pronunció sobre la necesidad urgente de investigar a fondo este tipo de denuncias y garantizar entornos laborales seguros para todas las trabajadoras.
En redes sociales, múltiples periodistas y comunicadoras han comenzado a compartir experiencias similares, algunas de ellas ocurridas hace más de dos décadas, lo que evidencia que el problema del acoso sexual en medios podría tener un carácter estructural y prolongado en el tiempo, trascendiendo administraciones y generaciones de profesionales.
Investigaciones en curso y presión pública creciente
Ante la gravedad creciente de los señalamientos, Caracol Televisión anunció formalmente la apertura de investigaciones internas exhaustivas para esclarecer los hechos denunciados. El caso también ha puesto bajo la lupa de la opinión pública a toda la industria mediática en Colombia, reabriendo el debate sobre la necesidad imperante de protocolos efectivos para prevenir, detectar y sancionar adecuadamente el acoso laboral y sexual en estos espacios.
Un silencio que finalmente comienza a romperse
Los testimonios conocidos recientemente marcan un punto de inflexión significativo en la historia reciente de los medios colombianos. Lo que durante años, e incluso décadas, permaneció en silencio por miedo o conveniencia, hoy comienza a salir a la luz pública gracias a la valentía extraordinaria de las víctimas.
Historias como las de "Valeria" y "Sara" evidencian no solo los hechos específicos denunciados, sino también las múltiples barreras estructurales que enfrentan quienes deciden finalmente hablar: miedo al ostracismo profesional, estigmatización social y, especialmente, la falta de respuestas contundentes por parte de las organizaciones involucradas.
Mientras avanzan las investigaciones formales, la atención pública y mediática se mantiene intensamente enfocada en este caso que, según indican diversas fuentes, podría tener nuevas revelaciones y desarrollos en los próximos días. El país observa con expectativa crítica si estas denuncias finalmente derivarán en acciones concretas y sanciones ejemplares, o si, como temen algunas víctimas, volverán a quedar en el olvido institucional.



