Comunidad de Jamundí denuncia entrenamiento con drones de disidentes en cancha de fútbol rural
Líderes comunitarios y habitantes del municipio de Jamundí, en el sur del departamento del Valle del Cauca, han realizado una grave denuncia tras la difusión de un video en redes sociales que muestra a disidentes de las FARC del frente 'Jaime Martínez' utilizando una cancha de fútbol de zona rural para maniobras con drones.
Video evidencia violación del Derecho Internacional Humanitario
En las imágenes, que llevan la marca de agua JM correspondiente al grupo armado, se observa claramente a individuos operando dos drones en medio de un terreno deportivo. El escenario muestra un campo de tierra con arcos de fútbol al fondo, rodeado por el paisaje montañoso característico de la zona rural de Berlín, corregimiento de Jamundí.
"No es posible que violen el DIH con prácticas de guerra, al utilizar una cancha que debe ser para la recreación de los niños y la comunidad", expresaron con indignación moradores de la región al medio EL TIEMPO.
Doble estándar: restricciones a organismos internacionales
La situación se agrava por la contradicción evidente: mientras el grupo armado impide mediante panfletos amenazantes el acceso de misiones de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la MAPP de la OEA y la Defensoría del Pueblo a territorios que consideran bajo su control, simultáneamente realizan prácticas militares en espacios comunitarios.
Los drones utilizados en estas maniobras son del tipo que frecuentemente transportan explosivos para ataques aéreos contra la Fuerza Pública y la población civil, modalidad que ha dejado numerosas víctimas mortales y heridos en Jamundí durante los últimos años.
Contexto de violencia creciente en la región
Esta denuncia se produce en medio de un escalamiento preocupante de las acciones delictivas del frente 'Jaime Martínez' en la zona. Recientemente, la comunidad reportó el robo de una tractomula roja que transportaba maquinaria amarilla en la vía entre Jamundí y La Balsa, con dirección al norte del Cauca.
El vehículo fue movilizado hasta el corregimiento de Timba, donde se descargó la maquinaria, y posteriormente trasladado cerca del cementerio local. Lo más grave fue el secuestro del conductor y su ayudante, quienes afortunadamente habrían sido liberados posteriormente según informaciones recogidas por EL TIEMPO.
Caso emblemático: Javier Tascón, víctima de retén ilegal
Estos hechos ocurren poco después del ataque contra Javier Tascón, un habitante de 73 años del corregimiento de Timba, quien recibió disparos por no detenerse en un retén ilegal de los disidentes el pasado 13 de marzo.
El adulto mayor, ciudadano colombo-estadounidense que había retornado a su Jamundí natal en 2018 tras pensionarse en Estados Unidos, fue alcanzado por dos balas: una en el cuello y otra en la médula espinal. Médicos estiman que tiene solo un 10% de probabilidades de recuperar la movilidad con rehabilitación intensiva.
"Él está consciente y hay momentos en que dice: '¿Por qué a mí, si no me meto con nadie, no le hago daño a nadie?'", relató una allegada a la familia, quien destacó el milagroso rescate del señor Tascón gracias a la oportuna intervención de un amigo y una ambulancia que transitaba por la zona.
Respuesta institucional y acciones legales
Ante la crítica situación, la familia de Javier Tascón interpuso una acción de tutela para evitar su traslado de la Fundación Valle del Lili en Cali, donde recibe atención especializada. Paralelamente, han dirigido cartas a la Alcaldía de Jamundí solicitando mayor protección y atención a la crisis humanitaria que vive la población.
Las autoridades continúan investigando tanto el caso del robo de la tractomula como el ataque contra el adulto mayor, mientras la comunidad exige medidas concretas para garantizar la seguridad en las zonas rurales del municipio.
Esta situación evidencia cómo los grupos armados ilegales no solo mantienen el control territorial mediante la fuerza, sino que utilizan espacios comunitarios para entrenamiento militar mientras obstaculizan el trabajo de organismos humanitarios, creando un círculo de violencia que afecta especialmente a la población civil atrapada en el conflicto.



