Doble crimen en zona exclusiva de Bogotá revela sofisticación del sicariato
En un hecho que ha conmocionado a la capital colombiana, dos personas fueron asesinadas este miércoles en un ataque sicarial perfectamente planeado en la exclusiva localidad de Chapinero. Las víctimas, identificadas como Gustavo Aponte Fonnegra, reconocido empresario del sector arrocero, y Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, escolta y policía retirado desde 2021, fueron atacadas al salir de un gimnasio ubicado en la calle 85 con carrera Séptima.
Modus operandi de alta sofisticación
Según informó la Policía Metropolitana de Bogotá, el agresor vestía traje y corbata, una caracterización que le permitió mezclarse entre los transeúntes de la zona y pasar completamente desapercibido. "Se evidencia que es un acto sicarial totalmente planeado", declaró el brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana.
El oficial detalló que, según las grabaciones de las cámaras de seguridad, los atacantes llegaron al lugar aproximadamente 15 minutos antes del crimen y tenían perfectamente planificada tanto la caracterización del sicario como la ubicación de la motocicleta de escape.
Escape y respuesta policial inmediata
Tras disparar repetidamente contra las dos víctimas, el sicario huyó junto a un cómplice en una motocicleta negra. La Policía acordonó inmediatamente la zona, inició actos urgentes de inspección y comenzó la revisión exhaustiva de las cámaras de seguridad para trazar la ruta de escape de los agresores.
"Hasta ahora, las primeras indagaciones no manifiestan ningún tipo de amenazas previas, pero llevamos poco tiempo y tenemos que verificar", agregó el comandante Cristancho, destacando la premura de la investigación.
Coordinación interinstitucional para la captura
Un equipo especializado de Policía Judicial e Inteligencia trabaja en estrecha coordinación con la Fiscalía General de la Nación para identificar y ubicar tanto a los responsables materiales como intelectuales del doble homicidio. Las autoridades avanzan actualmente en la trazabilidad del recorrido que realizó la motociclica involucrada, utilizando las cámaras de seguridad instaladas tanto en la zona del ataque como en todo el corredor vial de la Carrera Séptima.
Antecedentes preocupantes en zona priorizada
Lo más alarmante de este caso es que ocurrió en una de las zonas más exclusivas de Bogotá, que cuenta con:
- Alta presencia de cámaras de seguridad
- CAI (Centros de Atención Inmediata) cercanos
- Vigilancia policial constante
Pese a estas medidas de seguridad, este mismo sector ya había sido escenario de un hecho similar en 2023, cuando un hombre dedicado a la comercialización de vehículos de alta gama fue asesinado en circunstancias casi idénticas.
Perfil de las víctimas
Gustavo Andrés Aponte Fonnegra era un empresario con amplia trayectoria en el sector arrocero colombiano, vinculado a empresas como Flexo Spring S.A.S. e Incoltapas. Perteneciente a una familia con tradición en la agroindustria, estaba ligado desde hace décadas al desarrollo del molino Sonora, iniciativa enfocada en la producción de arroz con estándares de calidad y sostenibilidad.
Además de su faceta empresarial, mantenía un fuerte compromiso social como miembro del consejo directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, desde donde respaldaba programas de educación, nutrición y bienestar para poblaciones vulnerables. En su vida personal, se destacaba como triatleta y practicante de deportes de resistencia.
Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, por su parte, había servido como escolta y policía hasta su retiro en 2021, experiencia que paradójicamente no pudo protegerlo en este ataque planeado con precisión militar.
Próximos pasos en la investigación
La Policía confirmó que continúa:
- Recolectando elementos materiales probatorios en la escena del crimen
- Analizando exhaustivamente la información de todas las cámaras de seguridad disponibles
- Reconstruyendo la secuencia exacta del ataque
Se espera que en las próximas horas se puedan identificar pistas concretas que lleven a la captura de los responsables. Mientras tanto, se mantendrá una presencia policial reforzada en la calle 85 y sus alrededores inmediatos, aunque vecinos y comerciantes ya expresan preocupación por la capacidad de respuesta inmediata ante delitos de esta sofisticación.



