Estados Unidos accedió a modificar el alcance de las sanciones impuestas a Venezuela para permitir que el Gobierno de ese país pague los honorarios de los abogados que representan al líder venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en el proceso por narcotráfico que enfrentan en Nueva York.
Detalles de la medida
La medida quedó consignada en un documento judicial en el que se señala que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió licencias enmendadas para autorizar dichos pagos bajo condiciones específicas. Entre ellas, se establece que los recursos deben provenir de fondos disponibles para el Gobierno venezolano después del 5 de marzo de 2026 y no pueden derivarse de Fondos de Depósito de Gobiernos Extranjeros.
“Estas licencias enmendadas autorizan a los abogados defensores a recibir pagos del Gobierno de Venezuela bajo ciertas condiciones”, indica el documento legal divulgado este viernes, en el que se detallan los requisitos para ejecutar las transferencias.
Giro en la estrategia de Washington
La decisión representa un giro en la estrategia del Departamento de Justicia y de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, que hasta ahora había bloqueado el acceso a estos recursos al argumentar razones de seguridad nacional y política exterior.
Previo a este cambio, la defensa de Maduro —encabezada por el abogado Barry Pollack— había sostenido que la imposibilidad de pagar los honorarios vulneraba la Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que garantiza el derecho de los acusados a elegir su representación legal. Con base en ese argumento, incluso se había solicitado la desestimación del caso.
Opinión del juez
Durante una audiencia realizada el pasado 26 de marzo en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, el juez Alvin Hellerstein manifestó escepticismo frente a la posición de la Fiscalía y señaló que, tras la captura y traslado de la pareja a territorio estadounidense, ya no representaban una amenaza para la seguridad nacional.
Antecedentes del caso
Nicolás Maduro, de 63 años, y Cilia Flores, de 69, fueron capturados el 3 de enero en Caracas por fuerzas especiales estadounidenses y posteriormente trasladados a una prisión federal en Brooklyn. Ambos se han declarado no culpables de los cargos que enfrentan, entre ellos conspiración para el narcoterrorismo e importación de cocaína.
Se prevé que el juicio formal contra la pareja no comience sino dentro de uno o dos años, mientras avanza la fase previa del proceso judicial.



