El Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos anunció este martes una convocatoria para una conferencia de prensa en Miami, programada para mañana, en la que se prevé que presente una acusación criminal contra el expresidente cubano Raúl Castro por la muerte de cuatro pilotos de la organización Hermanos al Rescate ocurrida hace 30 años.
Conferencia en la Torre de la Libertad
La conferencia se llevará a cabo en la Torre de la Libertad (Freedom Tower), un sitio histórico para los exiliados cubanos en Miami. Estará presidida por el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, quien podría anunciar la imputación a Castro, según han adelantado medios estadounidenses como CBS News y el Miami Herald.
Aunque la convocatoria no menciona explícitamente la imputación al exmandatario, quien en ese entonces se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, fuentes cercanas han indicado a dichos medios que el DOJ presentará las acusaciones en esa conferencia. También asistirá el fiscal de EE.UU. para el Distrito Sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones.
Antecedentes del caso
Las familias de las víctimas acusan a Raúl Castro de haber ordenado el derribo de las avionetas en 1996, en las que viajaban cuatro personas de origen cubano: Carlos Costa, Armando Alejandre, Mario Manuel de la Peña (los tres ciudadanos estadounidenses) y Pablo Morales (cubano residente legal en EE.UU.), como parte de su labor con Hermanos al Rescate, una organización que auxiliaba a balseros cubanos.
Los cargos por el incidente, ocurrido el 24 de febrero de 1996, se presentarían en la corte federal del Distrito Sur de Florida, donde un gran jurado aún deberá aprobarlos.
Posiciones encontradas
Mientras los exiliados cubanos citan un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de la ONU, que concluyó que el ataque ocurrió en aguas internacionales, La Habana ha sostenido que las avionetas representaban una amenaza para el territorio de la isla y que los involucrados eran "terroristas".
Contexto político actual
La imputación surge en medio de la creciente presión del presidente estadounidense Donald Trump contra Cuba, especialmente después de la captura en enero en Caracas del gobernante venezolano Nicolás Maduro, quien también enfrenta cargos criminales en Estados Unidos y actualmente se encuentra preso en Nueva York. Desde entonces, Trump ha impuesto un bloqueo petrolero a la isla, ha intensificado sus amenazas de "tomar el control" del país y firmó una orden ejecutiva el 1 de mayo para ampliar las sanciones. Estas medidas incluyeron, desde el lunes, la inclusión de 11 altos cargos políticos y militares cubanos en la lista de sancionados.



