Posible estafa masiva en Bogotá deja a decenas de familias en crisis financiera
Lo que comenzó como una simple recomendación entre conocidos ha desembocado en una profunda crisis financiera para numerosas familias en la capital colombiana. Un modelo de inversión que prometía rentabilidades extraordinarias, entre el 4% y el 10% en apenas unos meses, está siendo investigado como una posible estafa masiva, con pérdidas estimadas que podrían superar los $16.000 millones de pesos.
El engaño: contratos falsos y una cooperativa inexistente
El esquema se propagó principalmente a través de círculos familiares y de amistad, donde la confianza personal jugó un papel crucial. El individuo que promovía la inversión se presentaba como un directivo administrativo vinculado a la Cooperativa Transportadora Bogotá-Kennedy Taxis Colectivos, un argumento que convenció a muchas personas para entregar sus ahorros de toda la vida.
Cada inversión estaba aparentemente respaldada por contratos formales que incluían:
- Membretes oficiales de la cooperativa
- Numeración consecutiva que simulaba procesos legítimos
- Cláusulas específicas que garantizaban la devolución del capital en seis meses
Este soporte documental, cuidadosamente elaborado, fortaleció la percepción de legalidad del negocio y convenció incluso a inversionistas cautelosos.
La estrategia: pagos iniciales y desvío de fondos
Durante los primeros meses, el esquema funcionó a la perfección. Los pagos de intereses se realizaron sin contratiempos, lo que generó confianza entre los participantes. Muchos decidieron incrementar sus montos iniciales y, lo que es más preocupante, comenzaron a atraer a nuevos inversionistas entre sus familiares y amigos cercanos.
Sin embargo, la realidad detrás de las operaciones era muy diferente. Los recursos de los inversionistas no eran consignados en cuentas institucionales de la cooperativa, sino en cuentas personales del intermediario. Este aseguraba que posteriormente reportaba esos movimientos a la entidad cooperativa, argumentando que el dinero formaba parte de una supuesta "bolsa de apalancamiento" asociada a contratos de capacitación y suministros para transportadores.
El colapso: desaparición del promotor y revelación clave
El esquema comenzó a mostrar grietas a finales de 2025, cuando la cooperativa anunció una auditoría interna y solicitó a los inversionistas que justificaran el origen de los fondos. Poco después, los pagos dejaron de llegar y los reclamos se multiplicaron exponencialmente.
En medio de la creciente tensión, el principal promotor del esquema dejó de responder llamadas y mensajes. Su familia informó inicialmente sobre su presunta desaparición, aunque posteriormente se indicó que estaba con vida y que se presentaría ante las autoridades. Hasta el momento, no existe claridad sobre el paradero de los recursos ni sobre la situación jurídica del implicado.
La revelación más impactante llegó cuando la Cámara de Comercio de Bogotá certificó que la Cooperativa Transportadora Bogotá Kennedy Ltda. figura oficialmente liquidada desde 2023, una información que sorprendió a todos quienes creían contar con un respaldo institucional vigente.
El impacto: cientos de afectados y amenazas
Según el abogado representante de una de las víctimas, el número de afectados superaría las 120 personas, mientras que el capital comprometido rondaría los $16.000 millones. Solo en el entorno cercano de uno de los denunciantes, aproximadamente 20 familias habrían perdido cerca de $4.400 millones.
El jurista explicó que los hechos podrían configurarse como estafa masiva y captación habitual de dineros, debido al volumen de afectados y a las cuantías involucradas. Además, señaló que los documentos utilizados habrían inducido deliberadamente a error sobre la legalidad del negocio.
Mientras avanzan las denuncias ante la Fiscalía General de la Nación, varias víctimas han reportado haber recibido amenazas y solicitan protección institucional inmediata. El alcance total del caso aún está por determinarse, pero las consecuencias ya son devastadoras para decenas de familias bogotanas que confiaron sus ahorros en un esquema que resultó ser demasiado bueno para ser verdad.