Escándalo de inteligencia: exdirector de DNI grabado negociando con abogado del zar del contrabando
Un nuevo y explosivo capítulo se desarrolla en el resonante caso de Diego Marín Buitrago, alias "Papá Pitufo", tras la revelación de audios comprometedores que involucran directamente a Jorge Alberto Lemus, quien hasta hace menos de una semana dirigía la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). Las grabaciones, obtenidas por la Unidad Investigativa de Noticias Caracol, documentan al menos dos reuniones clandestinas en el despacho oficial de Lemus con el abogado Luis Felipe Ramírez, representante legal del notorio contrabandista.
Negociaciones bajo la mesa en la sede de inteligencia nacional
Según las conversaciones interceptadas, durante estos encuentros el jurista Ramírez habría presionado al entonces máximo responsable de inteligencia del país, afirmando que su cliente poseía información "tan sensible que podría acabar con el gobierno del presidente Gustavo Petro". Estos diálogos iluminan contactos ocultos entre altos funcionarios gubernamentales y personas vinculadas a la Casa de Nariño con el individuo que inundó de mercancía ilegal los principales puertos colombianos.
Esta no constituye la primera ocasión en que el círculo cercano al mandatario Petro aparece asociado presuntamente con "Papá Pitufo". El contrabandista, actualmente procesado por concierto para delinquir y cohecho, habría intentado inyectar recursos financieros a la campaña presidencial de 2022, mediados según investigaciones por el catalán Xavier Vendrell. Ahora, personas de su entorno inmediato emergen relacionadas con funcionarios activos del gobierno Petro.
La versión oficial versus las evidencias grabadas
En declaraciones recientes a Blu Radio, el exdirector Lemus defendió su actuación, argumentando que sus reuniones con el abogado del zar del contrabando buscaban exclusivamente convencerlo de regresar al país, entregarse voluntariamente a las autoridades y colaborar efectivamente con la justicia. Sin embargo, los audios parecen contradecir esta narrativa, mostrando conversaciones que trascenderían ese objetivo declarado.
La investigación judicial establece que, entre 2023 y 2024, Marín Buitrago habría distribuido al menos COP 1.019 millones en coimas y sobornos a uniformados de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa) en los puertos de Cartagena y Buenaventura. Estos pagos ilegales garantizaban que los oficiales "miraran para otro lado" y permitieran el libre desarrollo de sus operaciones de contrabando.
Historial criminal de Papá Pitufo: de los años 90 a la actualidad
Para la justicia colombiana, el nombre de Diego Marín Buitrago aparece en el radar desde principios de la década de 1990, vinculado inicialmente con los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, cabecillas del Cartel de Cali. Durante ese período, habría facilitado el ingreso de electrodomésticos forrados en dólares provenientes del narcotráfico, dinero posteriormente lavado en el mercado negro de divisas.
Para 1995, según archivos policiales, "Papá Pitufo" ya había establecido su propio imperio de contrabando con productos originarios de China. Las acusaciones en su contra lo señalan como cerebro de una poderosa red criminal que habría sobornado sistemáticamente a funcionarios de la Polfa para operar impunemente en los puertos más importantes de la nación.
Durante la audiencia de acusación en noviembre de 2025, la Fiscalía detalló su presunta participación en:
- 13 eventos de entrega de dinero a funcionarios, totalizando COP 915 millones
- Tres eventos de entrega de teléfonos celulares
- Un evento de entrega de un vehículo
El inicio de las audiencias preparatorias se programó inicialmente para el 23 de febrero de 2026, pero fue aplazado sin fecha de reprogramación. El proceso penal avanza en Colombia a pesar de que el acusado se encuentra prófugo en Portugal, donde solicitó asilo político, complicando su extradición ya autorizada.
Perfil del exdirector de inteligencia: de la guerrilla al gobierno
Jorge Alberto Lemus, quien renunció a la DNI el pasado 1 de abril justo antes de estallar el escándalo, ocupaba una de las posiciones más sensibles del Gobierno Nacional. Antes de dirigir la inteligencia nacional, estuvo al frente de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), organismo clave en la lucha contra el lavado de activos.
Su trayectoria incluye militancia en la guerrilla del M-19 junto al presidente Petro, participación en procesos de paz, y diversos cargos públicos durante administraciones de distintos signos políticos. Es abogado de la Universidad Santo Tomás con especialización en Gestión Pública de la Universidad de los Andes, y ha ejercido como secretario ejecutivo del Inpec, subgerente de Inurbe durante el gobierno Uribe, y director de Bomberos de Bogotá cuando Petro era alcalde.
El abogado mediador: conexiones con múltiples estructuras criminales
Luis Felipe Ramírez, aunque poco conocido públicamente, maneja casos de varios líderes de estructuras criminales de alto perfil en Colombia. Además de representar a "Papá Pitufo", su nombre apareció previamente en el expediente de Andrés Felipe Marín Silva, alias "Pipe Tuluá", jefe de la banda La Inmaculada, actualmente extraditado a Estados Unidos.
En enero de 2025, Ramírez envió una carta a Lemus en nombre de Marín Silva intentando detener su extradición inminente, gestión que resultó infructuosa pero que ahora adquiere nueva relevancia ante su papel como intermediario en el caso del zar del contrabando. Según el exdirector de la DNI, el presidente Petro estaba al tanto de estas reuniones y había autorizado explícitamente los contactos para facilitar la comparecencia de Marín Buitrago ante la justicia colombiana.
Este escándalo evidencia las complejas y preocupantes conexiones entre altas esferas del Estado y estructuras criminales dedicadas al contrabando, planteando serios interrogantes sobre la integridad de los procesos de inteligencia y justicia en Colombia.



