Momentos de tensión se vivieron en Cali tras un atentado contra el Batallón Pichincha, donde la explosión de un bus cargado con explosivos generó pánico en la zona, aunque, según confirmaron las autoridades, no dejó personas heridas.
Detalles del ataque
El Ejército Nacional de Colombia, a través de la Tercera División, informó que el hecho ocurrió en inmediaciones de la unidad militar y estuvo relacionado con un vehículo tipo bus que habría sido utilizado para ejecutar el ataque. “Unidades del Ejército mantienen el control del área, mientras equipos especializados adelantan las verificaciones técnicas para establecer las circunstancias del hecho”, indicó la institución en un comunicado.
De acuerdo con los reportes preliminares, el atentado incluyó el lanzamiento de artefactos explosivos tipo cilindro-bomba hacia el interior del batallón. Sin embargo, estos no detonaron, lo que evitó una tragedia mayor. La Personería de Cali precisó: “Fueron lanzados dos cilindros al interior de la unidad militar, pero no explotaron. El vehículo que los transportaba fue el que finalmente detonó”.
Uso de bus escolar para el ataque
El ataque habría sido ejecutado desde un bus escolar, modalidad que ha generado rechazo por el uso de vehículos civiles para acciones violentas. El alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, confirmó esta versión y destacó que, pese a la gravedad del hecho, no se registraron víctimas. “El artefacto fue lanzado desde un bus, pero afortunadamente no alcanzó a explotar dentro del batallón”, señaló.
Responsabilidad de las disidencias
Las autoridades atribuyen la acción a la estructura ‘Jaime Martínez’, perteneciente a las disidencias de las Farc, grupo que opera en la región y que ha sido señalado en otros hechos de violencia. Este nuevo ataque refuerza la preocupación por el accionar de estos grupos armados ilegales en el suroccidente del país.
Operativo de seguridad y recompensa
Tras la explosión, se activó un amplio operativo de seguridad en Cali, con presencia de unidades militares, equipos antiexplosivos y apoyo de tecnología como aeronaves no tripuladas para inspeccionar la zona y prevenir nuevos riesgos. “Se busca preservar la seguridad tanto del personal militar como de la población civil”, indicaron voceros oficiales.
Ante la gravedad del atentado, la administración distrital anunció una recompensa de hasta $50 millones para quien suministre información que permita identificar y capturar a los responsables. El alcalde Eder fue enfático al calificar el hecho como un acto terrorista: “Necesitamos la colaboración de la ciudadanía para desarticular a esta estructura criminal”.
Por su parte, la Personería reiteró su rechazo a lo ocurrido y expresó su respaldo a la Fuerza Pública. “Expresamos nuestra solidaridad y hacemos un llamado urgente a esclarecer lo sucedido y fortalecer las acciones de prevención”, manifestó la entidad.
Investigación en curso
Aunque no se reportaron víctimas, el atentado dejó en evidencia la persistencia de amenazas contra instalaciones militares y la necesidad de reforzar las estrategias de seguridad en la ciudad. Las investigaciones continúan para establecer con precisión cómo se planeó y ejecutó este ataque, mientras las autoridades mantienen vigilancia permanente en la zona.
Los videos de la explosión en Cali, que circulan en redes sociales, muestran la magnitud del hecho y el impacto que generó entre los habitantes del sector, quienes vivieron momentos de miedo e incertidumbre ante lo que pudo convertirse en una tragedia de mayores proporciones.



