Atentado con explosivos en Cauca paraliza la vía Panamericana y deja un policía muerto
Un violento ataque con explosivos registrado este lunes 23 de marzo en la vía Panamericana, específicamente en el sector de Río Las Piedras entre los municipios de Timbío y Rosas en el departamento del Cauca, ha generado una grave crisis de seguridad y movilidad en el suroccidente colombiano. El atentado no solo cobró la vida del patrullero Juan David Grande Cantero y dejó 15 personas heridas, sino que provocó el cierre total de uno de los corredores viales más estratégicos del país.
Impacto económico inmediato: transporte, comercio y abastecimiento en riesgo
La explosión, sumada a las fuertes lluvias que han causado derrumbes adicionales en la zona, ha derivado en una parálisis completa del tránsito vehicular entre Popayán y Pasto. Esta interrupción tiene consecuencias económicas inmediatas y profundas para toda la región.
El bloqueo del transporte de carga ha cortado el flujo de mercancías entre el interior del país y el puerto de Buenaventura, afectando cadenas logísticas esenciales para el comercio nacional e internacional. Transportadores se ven obligados a tomar rutas alternas que son significativamente más largas, inseguras y costosas, incrementando los gastos en combustible y seguridad.
Existe un riesgo real de desabastecimiento en varias zonas del suroccidente, donde productos básicos como alimentos, medicinas y combustibles podrían comenzar a escasear en los próximos días. Además, economías locales que dependen del turismo y el comercio, especialmente en municipios como Timbío y Popayán, enfrentan una drástica reducción en el flujo de viajeros y mercancías.
Daño estructural severo y aislamiento regional
El ataque dejó un cráter de grandes dimensiones en la calzada principal, dañando estructuralmente la carretera y haciendo imposible el tránsito vehicular. Las lluvias recientes han empeorado la situación al provocar deslizamientos de tierra que obstruyen aún más el paso.
Actualmente, la vía Panamericana permanece completamente intransitable en el tramo afectado. Numerosos transportadores y viajeros se encuentran varados o han tenido que retornar a sus puntos de origen. Comunidades del sur del país han alertado sobre el riesgo de aislamiento, ya que las rutas alternas rurales disponibles se encuentran en mal estado y no ofrecen condiciones seguras para el tránsito.
El Instituto Nacional de Vías (Invías) ya se encuentra trabajando en la zona, pero la magnitud de los daños mantiene la movilidad suspendida sin una fecha clara para la reapertura del corredor vial.
El uniformado caído: patrullero Juan David Grande
La víctima mortal del atentado fue identificada como el patrullero Juan David Grande Cantero, adscrito a la estación de Policía de Timbío y oriundo del municipio de Piendamó, Cauca. El uniformado falleció mientras cumplía con su deber, luego de resultar gravemente herido durante la explosión.
Grande se encontraba verificando reportes sobre la presencia de cilindros bomba instalados en la vía cuando los artefactos fueron activados, al parecer de forma remota. Fue trasladado de emergencia al hospital Susana López de Valencia en Popayán, donde lamentablemente perdió la vida. Su fallecimiento ha generado profunda conmoción en su comunidad natal, donde era reconocido como un servidor público comprometido con la seguridad ciudadana.
Detalles del ataque y heridos
El atentado se registró aproximadamente a la 1:31 de la tarde del lunes 23 de marzo en el sector del río Las Piedras. Una patrulla de la Policía Nacional acudía al lugar para verificar denuncias sobre explosivos colocados en la carretera cuando se produjo la detonación de gran magnitud.
Además del patrullero Grande fallecido, el ataque dejó 15 personas heridas: cinco uniformados y diez civiles que transitaban por la zona en el momento de la explosión. Entre los policías lesionados se encuentran:
- Patrullero Miguel Papajoy Muñoz
- Subintendente Juan David Ortiz Gómez
- Subintendente Néstor Jiménez
Todos los heridos fueron trasladados a centros médicos en Popayán, algunos de ellos en estado delicado de salud.
Reacciones de autoridades y atribución del ataque
Autoridades regionales y nacionales han rechazado enérgicamente el atentado, atribuyéndolo al accionar de grupos armados ilegales que operan en el sur del Cauca, específicamente a disidencias de las antiguas FARC.
El director de la Policía Nacional calificó el hecho como un acto que "enluta al país", mientras que mandos regionales lo señalaron como un ataque indiscriminado que puso en grave riesgo a la población civil en una vía de alto flujo vehicular.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, manifestó: "Este es un ataque directo, cobarde y absolutamente reprochable de grupos criminales contra la población civil y la Fuerza Pública". El mandatario aseguró que realiza seguimiento permanente a la situación de los heridos mientras se refuerzan las acciones de control y seguridad en la vía Panamericana.
La paralización de este corredor vial estratégico representa un golpe severo a la economía regional y nacional, evidenciando la vulnerabilidad de las infraestructuras de transporte ante acciones violentas de grupos armados ilegales en zonas como el Cauca.



