El falocentrismo, pese a todas las aperturas, avances y conquistas de los derechos de las mujeres, parece continuar como una expresión autoritaria, dictatorial, machista y peligrosa. Así lo afirma Reinaldo Spitaletta en su artículo, donde critica la vulgaridad de un candidato presidencial que hizo comentarios sexistas a una periodista.
La falocracia en la historia
Spitaletta reflexiona sobre la obsesión con el tamaño del pene, señalando que no importa realmente. Menciona al David de Miguel Ángel como ejemplo de perfección armónica, y critica la "penocracia" que persiste en la sociedad. Cita a Leonardo da Vinci, quien supuestamente dijo que el hombre piensa con el pene, aunque esto es más popular que cierto.
El incidente del candidato
El autor se refiere a un candidato presidencial que, con vulgaridad, hizo comentarios sobre su pene a una periodista. Spitaletta califica esto como una manifestación de involución del debate electoral y una utilización del lenguaje de alcantarilla para visibilizarse como una alternativa de ordinariez.
El pene en la cultura
Spitaletta menciona el libro El pene (El mejor amigo del hombre) de Josep Tomàs, que cita a Séneca: "Nadie ama a su patria porque es grande, sino porque es suya". También señala que el pene recibe múltiples nombres según la región y la cultura, como picha, pirulín, polla, chorizo, entre otros.
Ejemplos históricos
El autor recuerda que algunos poderosos bautizaban su pene, como Julio César que lo llamaba "Él", o el presidente Lyndon B. Johnson que lo apodaba "Jumbo". También menciona a Truman Capote, quien dijo que Errol Flynn tenía un pene descomunal que paseaba por un teclado de piano.
Crítica al falocentrismo
Spitaletta concluye que el falocentrismo persiste a pesar de los avances en derechos de las mujeres, y que el incidente del candidato es una muestra de machismo y autoritarismo. Sugiere que el candidato podría ser castrado simbólicamente en la contienda electoral, y que el episodio ha servido para remover antiguas teorías freudianas y releer novelas de Henry Miller.
El autor finaliza con una cita de Trópico de cáncer: "La noche y el sexo corriendo en la calle como una alcantarilla", y lamenta que los comicios se hayan convertido en un concurso de braguetas.



