Familia de escolta asesinado en Bogotá expresa perplejidad ante crimen sin amenazas previas
Familia de escolta asesinado en Bogotá expresa perplejidad

Familia de escolta asesinado en Bogotá expresa perplejidad ante crimen sin amenazas previas

Bogotá vivió uno de sus días más trágicos el miércoles 11 de febrero de 2026, cuando un asesinato sicarial sacudió las calles de La Cabrera, una de las zonas más exclusivas de la capital. El violento incidente cobró la vida del empresario agroindustrial José Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, dueño de Arroz Sonora y Flexo Spring, y de su escolta, el intendente retirado Luis Gabriel Gutiérrez Garzón.

Detalles del ataque en la calle 85

El crimen ocurrió frente al gimnasio Bodytech, ubicado en la calle 85 con carrera Séptima. Según el general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, el sicario llegó con dos minutos de antelación, perfectamente vestido con traje elegante y corbata, habiendo estudiado meticulosamente las rutinas de las víctimas. "Sabían las rutinas, sabían la hora exacta de llegada y salida", destacó Cristancho, quien resaltó la preparación del atacante antes de que este huyera en una motocicleta que lo esperaba en una estación de servicio cercana.

Testimonio familiar: "Muy extraño todo"

Manuel Gutiérrez, hermano del escolta asesinado, compartió su dolor y perplejidad en una entrevista con Noticias Caracol. "Hace 4 o 5 años trabajaba con él. Nunca nos manifestó que tuvieran amenazas o algo, por eso se nos hace muy extraño todo esto, tan repentino, es algo de no creer, hermano", expresó. Añadió que tanto el empresario como su escolta eran personas devotas y de buen corazón, lo que hace más incomprensible el crimen.

La tragedia ha dejado una familia destrozada: Luis Gabriel Gutiérrez Garzón deja una esposa y dos hijos, una niña de 8 años y un joven de 19 años. "Dejó una esposa, dos hijos, una niña de 8 años y otro joven de 19", lamentó su hermano, describiendo el dolor irreparable que ha causado este suceso.

Fallas en la seguridad y respuesta policial

Es notable que este asesinato ocurrió en una zona protegida por puestos fijos de seguridad, debido a la residencia de altos funcionarios. A pesar de que una patrulla había circulado diez minutos antes del incidente, la respuesta policial llegó tarde. "Duramos 10 minutos sin datos exactos porque nadie nos decía nada", lamentó el general Cristancho, lo que complicó la persecución del asesino.

Investigaciones en curso

Investigadores de la Sijín de Bogotá han revisado más de 50 horas de video y han logrado identificar a uno de los tres criminales presuntamente involucrados en el asesinato. Las autoridades continúan trabajando para determinar con precisión cómo los sicarios planearon el ataque, en un caso que ha conmocionado a la ciudad por su audacia y violencia.

Este crimen no solo resalta los riesgos de seguridad en áreas exclusivas de Bogotá, sino también el impacto devastador en las familias de las víctimas, quienes ahora enfrentan un futuro incierto sin respuestas claras sobre los motivos detrás de este trágico evento.