Misteriosa muerte en canal de aguas lluvias mantiene en incertidumbre a familiares
La familia de Erwin Gélvez Flórez, un hombre de 40 años cuyo cuerpo fue encontrado sin vida el pasado 21 de enero dentro de un canal de desagüe de aguas lluvias en Bucaramanga, exige a las autoridades esclarecer las verdaderas circunstancias de su fallecimiento. El hallazgo se produjo a un costado de la vía antigua que conduce al barrio Mutis, poco antes de la salida al viaducto de La Novena, generando más preguntas que respuestas entre sus seres queridos.
Cuestionamientos a la versión oficial
Las autoridades habían indicado de manera preliminar que la causa de la muerte habría sido por inmersión, tras una supuesta caída al canal que resultó en ahogamiento. Sin embargo, Yanira Gélvez, hermana del fallecido, rechaza esta hipótesis y solicita públicamente a quienes hayan visto a su hermano ese día que aporten información crucial para reconstruir los eventos.
"Queremos saber si alguien tiene información de la última vez que lo vieron en las horas de la tarde, en qué condiciones estaba, si estaba muy drogado o más sobrio, porque no nos cuadra que se haya dejado ahogar ahí, en esa canaleta donde lo encontraron tan fácilmente", expresó la mujer con evidente angustia.
Un hombre activo y hábil
La familiar sostiene que Erwin, pese a enfrentar una condición de adicción, era una persona notablemente activa y con capacidad para reaccionar ante situaciones de riesgo. "Mi hermano era una persona muy activa, muy pila como para dejarse ahogar así no más. Creemos que pudo haber un golpe en la cabeza, que de pronto un vehículo lo tocó y perdió el equilibrio, porque no nos convence la información de que él se haya dejado ahogar ahí", añadió con firmeza.
Según el relato de Yanira, el informe preliminar de las autoridades mantiene la inmersión como causa de muerte, pero el dictamen definitivo de Medicina Legal podría demorar entre tres y cuatro meses, prolongando la angustiosa espera de la familia.
El recuerdo de un hombre trabajador
La familia recuerda a Erwin como un hombre trabajador y creyente que, aunque vivía en condición de calle, mantenía contacto constante con sus seres cercanos. "Era un hombre muy berraco para trabajar, no le tenía asco a nada. Siempre hablaba de manejar la humildad. Nunca fue ladrón ni agresivo con nadie; siempre buscó sus medios para ganarse la plata", relató con orgullo su hermana.
Era conocido en distintos sectores de Bucaramanga, especialmente en Real de Minas, donde solía permanecer y donde incluso recibía ayuda de algunas personas. El día de su muerte, según Yanira, habían mantenido comunicación horas antes, cuando él le pidió dinero para almorzar y le comentó sobre un fuerte dolor en un brazo debido a un desgarre.
Largo proceso de identificación
El cuerpo de Erwin Gélvez permaneció varias semanas sin identificar en las instalaciones de Medicina Legal, hasta que su familia, residente en otra ciudad, tuvo conocimiento del trágico suceso y procedió a reclamarlo para darle cristiana sepultura. "Pese a que él estaba en condición de calle, aquí estamos sus hermanos. Queremos saber qué pasó, porque no es lógico que se haya dejado morir así. Si fue un accidente, un infarto o algo más, necesitamos saberlo", concluyó con determinación.
El caso continúa bajo investigación activa mientras se espera el dictamen forense que determine con exactitud las causas de la muerte, un proceso que la familia espera con ansiedad para finalmente obtener respuestas y cerrar este doloroso capítulo.
