Fiscalía de Kenia presenta cargos contra líder sectario por muerte de 52 seguidores
La Fiscalía de Kenia ha presentado este miércoles cargos formales contra el predicador Paul Nthenge Mackenzie, líder de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas, y siete presuntos cómplices por los delitos de homicidio y terrorismo relacionados con la muerte de 52 fieles. Este caso se desarrolla paralelamente al proceso judicial que ya enfrenta el grupo religioso por la denominada "masacre de Shakahola", donde 430 personas perdieron la vida tras ayunar hasta la muerte con la promesa de reunirse con Cristo.
Acusaciones formales y comparecencias judiciales
Los ocho acusados comparecieron ante el Tribunal de Shanzu en la ciudad costera de Mombasa, donde fueron formalmente imputados por cargos de terrorismo que incluyen participación en actividades delictivas organizadas, dos cargos de radicalización, dos cargos de facilitación de la comisión de un acto terrorista y posesión de artículos relacionados con delitos tipificados en la Ley de Prevención del Terrorismo. Posteriormente, ante el Tribunal de Justicia de Mombasa, se formularon cargos adicionales de homicidio involuntario.
La dirección del Ministerio Público keniano (DPP) detalló en un comunicado oficial que "se alega que promovieron un sistema de creencias extremo al predicar contra la autoridad del gobierno, adoptaron un sistema de creencias extremo contra la autoridad y facilitaron la comisión de un acto terrorista". Todos los acusados, incluyendo a Mackenzie y sus presuntos cómplices Shallyne Temba, Kahindi Garama, Tom Mkonwe, Julius Luwali, Johnson Richard, Charles Musee y James Kahindi, se declararon "no culpables" de todos los cargos presentados.
Evaluación mental y nueva audiencia programada
La jueza del Tribunal de Justicia de Mombasa, Wendy Kagendo, ordenó que todos los acusados fueran escoltados a un hospital para una evaluación mental completa y fijó el 4 de marzo próximo como fecha para una nueva audiencia del caso. Mackenzie se encuentra actualmente recluido en prisión preventiva en la cárcel de máxima seguridad de Shimo la Tewa en Mombasa, donde permanecerá hasta las próximas diligencias judiciales.
Vínculos con la masacre de Shakahola
Los cargos presentados este miércoles están directamente relacionados con la muerte de 52 personas cuyos cuerpos fueron exhumados el pasado año en los alrededores de la aldea de Kwa Binzaro, situada en la vasta finca boscosa de Chakama, en el condado de Kilifi. Las investigaciones preliminares establecen conexiones claras con la llamada "masacre de Shakahola", en referencia al bosque del mismo nombre también ubicado en Chakama, donde seguidores de la secta -incluyendo numerosos niños- ayunaron hasta la muerte tras ser convencidos por las prédicas de Mackenzie.
Las autoridades kenianas han revelado información preocupante sobre las dinámicas del grupo: algunas de las víctimas que sobrevivieron inicialmente a la tragedia no fueron plenamente aceptadas por sus familias o comunidades cuando regresaron, lo que las empujó a volver al grupo sectario, esta vez adentrándose aún más en el interior del bosque de Shakahola.
Caso paralelo de mayor magnitud
En el caso principal de la "masacre de Shakahola", que salió a la luz pública en 2023, el líder de la secta ya enfrenta junto a sus coacusados cargos de terrorismo, asesinato de 191 niños y homicidio involuntario de al menos 238 personas. Las autopsias realizadas tras el hallazgo de los cuerpos en fosas comunes en Shakahola mostraron que, además de los rastros evidentes de inanición en todos los cadáveres, algunos presentaban también signos de estrangulamiento y asfixia, lo que sugiere métodos de muerte más violentos que el simple ayuno.
Este nuevo caso judicial representa un capítulo adicional en la compleja investigación sobre las actividades de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas, que ha conmocionado a la sociedad keniana y ha generado intensos debates sobre la regulación de grupos religiosos y la protección de ciudadanos vulnerables ante mensajes extremistas.



