Forense experto revela datos ocultos de la autopsia de Jeffrey Epstein y sugiere homicidio
Forense revela datos ocultos de autopsia de Epstein y sugiere homicidio

Experto forense desvela hallazgos ocultos en la autopsia de Jeffrey Epstein que apuntan a homicidio

El controvertido caso de Jeffrey Epstein, el millonario estadounidense convicto por delitos sexuales, ha tomado un nuevo giro tras las revelaciones del renombrado médico forense Michael Baden, quien tuvo acceso a la autopsia completa del fallecido y ha expuesto datos que contradicen abiertamente la versión oficial del suicidio.

Un experto con credenciales impecables

Michael Baden no es cualquier forense. Con 45 años de experiencia en patología forense, ha investigado muertes de alto perfil que han marcado la historia estadounidense, incluyendo los casos de John F. Kennedy y Martin Luther King. Además, se desempeñó como médico forense en la ciudad de Nueva York y presidió el panel de patología forense del Congreso de los Estados Unidos.

En una entrevista exclusiva con Caracol Radio, Baden explicó que fue contactado por la familia de Epstein, específicamente por su hermano, quien estaba preocupado por la posible parcialidad en el examen oficial y deseaba asegurar una determinación correcta de la causa de muerte.

Lesiones que no cuadran con el suicidio

El análisis técnico de Baden se centra en las lesiones físicas encontradas en el cuerpo de Epstein. Según el experto, "cuando se hizo la autopsia se encontró un daño en el cuello que no es causado por ahorcamiento debajo de la barbilla o la mandíbula".

Baden detalló específicamente que:

  • Las lesiones se localizaron en la tráquea y el tubo respiratorio
  • La manzana de Adán estaba completamente aplastada
  • Se identificaron tres fracturas distintas en el cuello

El forense fue categórico al afirmar que "estas evidencias físicas son típicas de homicidio por estrangulamiento", explicando que este tipo de daños en la estructura ósea y respiratoria del cuello ocurren con mayor frecuencia cuando se aplica presión manual directa sobre la zona.

La diferencia crucial entre ahorcamiento y estrangulamiento

Baden hizo una distinción técnica fundamental: en los casos de ahorcamiento por suicidio, la ligadura suele ubicarse en la parte alta del cuello, justo debajo de la barbilla. Sin embargo, en el caso de Epstein, los hallazgos apuntan a una presión ejercida en la parte media del cuello.

"Las cosas que se mostraron son más comunes en el estrangulamiento cuando las personas son estranguladas con las manos o con una ligadura a través de la mitad del cuello, no arriba debajo de la barbilla como en el ahorcamiento", explicó el experto.

Contexto histórico: paralelos con el caso Kennedy

Para ilustrar la gravedad de los errores en autopsias oficiales, Baden comparó el caso Epstein con su reexaminación de la muerte de John F. Kennedy para el Congreso estadounidense. Según el forense, la autopsia original de Kennedy fue "muy mal hecha" debido a que fue realizada por patólogos clínicos, no por patólogos forenses especializados.

Baden reveló que en el caso Kennedy se cometieron errores graves al identificar los orificios de entrada y salida de las balas, lo que alimentó teorías de conspiración durante décadas. "Incluso hoy, la autopsia se hizo tan mal que la mitad de la población de los Estados Unidos piensa que hubo un encubrimiento o una conspiración", lamentó el doctor.

La importancia de la especialización forense

El experto enfatizó la diferencia crucial entre un patólogo clínico y un patólogo forense. Mientras los primeros son excelentes detectando enfermedades naturales como cáncer o Alzheimer, los patólogos forenses poseen el entrenamiento específico para examinar traumas por heridas de bala u otras causas violentas.

Baden aclaró que su labor como patólogo es determinar la razón médica de la muerte, no señalar responsables directos. "El examen médico del patólogo forense es experto en por qué muere la gente, no en quién lo hizo; ese es un trabajo de detective", afirmó.

Críticas al manejo informativo del caso

El forense no dudó en señalar fallos en el proceso de información pública del caso Epstein, criticando específicamente la gestión de Pam Bondi respecto a los archivos del millonario. Según Baden, Bondi "dio esa información errada desde el comienzo cuando ella tenía documentos en su escritorio con la lista de nombres que estaban involucrados con el señor Epstein y resultó que eso no era verdad desde el principio".

Sobre las posibles implicaciones políticas y las acusaciones cruzadas entre republicanos y demócratas, Baden se mantuvo al margen. Al ser interrogado sobre una posible responsabilidad del entonces presidente Donald Trump, el forense declaró que eso "va más allá de su experiencia" y que no tiene conocimiento sobre la participación del mandatario.

Conclusión forense: indicios de intervención externa

Michael Baden concluyó reiterando que lo observado en el protocolo de autopsia de Jeffrey Epstein no coincide con la mecánica de una persona que se quita la vida por su propia mano. Los hallazgos médicos, según su análisis experto, sugieren más bien un evento de estrangulamiento manual o mediante una ligadura aplicada con fuerza externa en la parte media del cuello.

Estas revelaciones del forense con mayor experiencia en Estados Unidos añaden nuevas capas de complejidad a un caso que ya involucraba nombres de figuras de las altas esferas políticas y sociales, manteniendo vivo el debate sobre las circunstancias reales de la muerte del controvertido millonario mientras esperaba proceso judicial por tráfico sexual de menores.