La inmensa fortuna inmobiliaria de Mojtaba Jamenei, nuevo líder supremo de Irán
Mientras millones de iraníes soportan bombardeos y viven en condiciones de pobreza extrema, han surgido pruebas contundentes sobre la inmensa riqueza del nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei. Este clérigo de 56 años heredó el cargo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, durante los primeros ataques coordinados por Estados Unidos e Israel.
Un régimen que resiste y un líder con patrimonio oculto
Veinte días después del inicio de una gigantesca operación de bombardeos contra objetivos en Irán, el régimen de Teherán ha demostrado una resistencia superior a lo esperado. A pesar de los golpes a instalaciones militares, complejos petroleros e incluso edificios civiles como escuelas y hospitales, las autoridades iraníes han respondido con una lluvia de misiles y drones sobre Israel y bases estadounidenses en la región.
El contrataque iraní cuenta ahora con el mando del nuevo líder supremo, quien además de demostrar control absoluto sobre la Guardia Revolucionaria, es protagonista de detalladas revelaciones sobre su fortuna inmobiliaria y el entramado financiero que controla tanto en Irán como en otros países.
Propiedades de lujo en Europa y paraísos fiscales
Según investigaciones de agencias gubernamentales de Estados Unidos y Europa citadas por Bloomberg, el entramado inmobiliario y financiero de Jamenei incluye cuentas en bancos suizos y varios paraísos fiscales, control significativo de actividades de transporte marítimo en el golfo Pérsico, y bienes raíces de lujo valorados en cientos de millones de dólares.
La red de propiedades vinculada al líder iraní se extiende por Europa con valores que medios especializados estiman en aproximadamente 450 millones de dólares. Entre los bienes identificados se encuentran:
- Un resort de golf en las islas Baleares, España
- Un lujoso hotel en Fráncfort, Alemania
- Mansiones en la exclusiva Bishops Avenue de Londres
- Un resort de esquí en Austria
- Un apartamento de gran lujo en París
- Un penthouse en las residencias privadas del Four Seasons de Toronto, Canadá
La red financiera y los testaferros
La compleja red bancaria y de sociedades fantasmas, manejada mediante testaferros, permite al nuevo líder supremo movilizar fondos que suman miles de millones de dólares anuales hacia mercados occidentales. Esto ocurre a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos a Irán en 2019, que limitan este tipo de transacciones para altos jerarcas del país islámico.
Las revelaciones indican que estos dineros han pasado por cuentas en Reino Unido, Emiratos Árabes, Suiza y Liechtenstein, procediendo en su mayoría de negocios relacionados con la venta de petróleo iraní mediante mecanismos para evadir las sanciones occidentales.
"Es evidente que al halar los hilos de Ansari, del banco Ayandeh de su familia y de diferentes sociedades vinculadas con los Ansari, las huellas conducen a los Jamenei y a sus socios", señala un informe resumido del caso que ha circulado por cancillerías europeas.
El contraste con la realidad iraní
Esta acumulación de riqueza contrasta dramáticamente con la situación que viven millones de iraníes. Según cifras oficiales, entre 26 y 27 millones de iraníes viven por debajo de la línea de pobreza, algo más del 30% de los 87 millones de habitantes. Agencias internacionales y ONG presentan un panorama aún más negativo, asegurando que cerca del 70% de la población vive en la pobreza o ligeramente por encima de esa línea.
El descontento por la corrupción económica y la mala gestión atribuidas al régimen suele centrarse en los llamados 'aghazadeh', término usado de forma despectiva para referirse a los hijos de la élite política, a quienes se acusa de acumular grandes fortunas aprovechando las influencias y contactos de sus familiares en el poder.
Pobreza generalizada versus gasto militar
Lo que indigna a millones de iraníes es que, aparte de las sumas multimillonarias que manejan los privilegiados del poder, otra gran parte de los recursos del país se destina a armamento, incluido el costosísimo programa nuclear. En cálculos conservadores, este programa se valora entre 25.000 y 30.000 millones de dólares en lo corrido de este siglo.
En lo que a armamento convencional se refiere, la inversión ha mostrado su utilidad para el régimen. A pesar de las enormes bajas en su ejército, armada y aviación tras dos semanas de bombardeos, Irán mantiene sus capacidades para seguir lanzando misiles balísticos y drones sobre el golfo Pérsico.
El diario madrileño El Mundo reporta que, aunque en menor número desde los primeros días, los proyectiles iraníes siguen alcanzando Israel, Baréin, Qatar, Abu Dabi, Kuwait, Omán o Dubái a diario, con 836 misiles balísticos y 2.568 drones en dos semanas.
Un cambio de régimen que luce difícil
Hace algunas semanas, el expresidente Donald Trump hablaba de "un cambio de régimen" en Irán, un objetivo que hoy luce difícil de alcanzar. Medios y analistas coinciden en que la Casa Blanca erró en sus cálculos sobre cuál podía ser el desenlace de esta ofensiva.
Por ahora, ante el aguante del régimen, Washington tendrá que contentarse con perseguir la fortuna de Jamenei, esparcida en una docena de países. Pero descubrir todos los hilos de ese entramado financiero e inmobiliario no será tarea fácil, especialmente cuando el nuevo líder supremo ha demostrado tanto control sobre el aparato militar como discreción en el manejo de sus vastos recursos económicos.



