Funcionario penitenciario ejecutado en ataque violento en Montería
El 5 de agosto de 2024 quedó marcado por un violento episodio en el barrio La Victoria de Montería, capital del departamento de Córdoba. Ese día, José Richard Hernández, dragoneante del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), fue interceptado brutalmente mientras salía de su servicio laboral.
Ataque rápido y mortal en vía pública
Dos hombres que se desplazaban en motocicleta se acercaron al funcionario en plena vía pública. Sin mediar palabra alguna, el parrillero descendió del vehículo y abrió fuego en repetidas ocasiones contra Hernández, quien no tuvo oportunidad de reaccionar ante la agresión. Testigos del sector describieron el ataque como rápido, directo y sumamente violento.
Tras cometer el crimen, los agresores huyeron inmediatamente del lugar, dejando al funcionario penitenciario gravemente herido sobre el pavimento. A pesar de la rápida atención médica, minutos después se confirmó su fallecimiento, sumiendo en dolor a su familia y compañeros de trabajo.
Vínculo con organización criminal y móvil del crimen
Las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación han señalado como presunto responsable material a Luis Alberto Ramírez Urdaneta, conocido con el alias de 'Risas', quien sería integrante del 'Clan del Golfo'. Según el ente acusador, Ramírez Urdaneta habría sido quien accionó personalmente el arma de fuego durante el ataque.
El homicidio no habría sido un hecho fortuito sino planificado meticulosamente. La hipótesis judicial establece que el crimen estaría directamente relacionado con una retaliación criminal por la negativa del funcionario Hernández de permitir el ingreso de teléfonos celulares a la cárcel La Merced de Montería.
En este centro penitenciario permanecían recluidos varios integrantes de la organización ilegal Clan del Golfo. La firme postura del dragoneante habría generado profunda inconformidad dentro de la estructura criminal, que presuntamente ordenó el ataque como un escarmiento ejemplarizante.
Estructura criminal y operativo de captura
Los elementos materiales probatorios recopilados por las autoridades indican que Ramírez Urdaneta haría parte específicamente de la subestructura Javier Yépez Cantero del Clan del Golfo. Esta facción está señalada de dinamizar homicidios selectivos y ejecutar diversas acciones criminales en la capital cordobesa y sus alrededores.
La captura del presunto homicida se produjo meses después del crimen, en una zona rural de Montería. El operativo fue realizado de manera conjunta entre la Sijín del Departamento de Policía Córdoba y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía.
Durante el procedimiento, las autoridades le incautaron al detenido:
- Un revólver calibre 38
- Seis cartuchos de munición
- Un teléfono celular
Todos estos elementos ahora forman parte del material probatorio que sustenta el caso en contra del procesado.
Imputación de cargos y situación procesal
Una fiscal especializada de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales le imputó formalmente a Ramírez Urdaneta los siguientes delitos:
- Concierto para delinquir agravado
- Homicidio agravado
- Fabricación, tráfico y porte de armas de fuego agravado
Pese a que el procesado no aceptó los cargos durante la audiencia, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario. Allí permanecerá privado de la libertad mientras avanza el proceso judicial en su contra, que busca establecer su responsabilidad en el homicidio del funcionario penitenciario.
Este caso evidencia la peligrosa relación entre el crimen organizado y el sistema penitenciario, así como los riesgos que enfrentan los funcionarios que cumplen con su deber de impedir actividades ilícitas al interior de las cárceles colombianas.



