Ganadero asesinado en Sabanalarga sufría extorsión: tercer crimen violento en su familia en 15 años
Ganadero asesinado en Sabanalarga: tercer crimen familiar en 15 años

Ganadero asesinado en Sabanalarga: tercer crimen violento en familia marcada por la violencia

La muerte de Willys Arzuza Martínez, ocurrida el sábado 14 de marzo en la vía rural que conecta los corregimientos de Leña y Cascajal en Sabanalarga, Atlántico, ha expuesto nuevamente la grave presión que ejercen las economías criminales en las zonas rurales del departamento. El ganadero de 44 años fue atacado brutalmente minutos después de salir de su finca, en un episodio que las autoridades investigan principalmente bajo la hipótesis de extorsión.

Un patrón trágico que se repite

Para la familia Arzuza Martínez, este crimen representa la dolorosa repetición de un patrón que ya los había golpeado en dos ocasiones anteriores. Wilson y Widimo Arzuza Martínez, hermanos de Willys, fueron asesinados en 2010 en circunstancias igualmente violentas que conmocionaron al departamento. Esta conexión histórica incrementa el peso trágico de este nuevo homicidio dentro de una misma estructura familiar, subrayando la fragilidad de la seguridad para los actores del sector ganadero en el Atlántico.

La Fiscalía y la Policía han retomado este antecedente no como un indicio de conexión directa entre los hechos, sino como un elemento crucial para comprender el entorno de riesgo histórico que ha rodeado a esta familia durante más de una década y media.

El ataque: seguimiento, interceptación y ejecución

La mañana del sábado, Willys Arzuza salió de su finca en su motocicleta, como solía hacerlo regularmente. Mientras avanzaba por la vía rural, fue interceptado por dos hombres en otro vehículo que lo seguían. Los atacantes se acercaron por detrás y le dispararon de manera directa, provocando que su cuerpo quedara tendido sobre la moto en plena vía.

Las autoridades hallaron en el sitio vainillas calibre 9 mm, mientras que la investigación ha revelado uno de los elementos más preocupantes: Arzuza Martínez venía siendo extorsionado desde hacía algún tiempo por un grupo delincuencial que opera en el sur del Atlántico. Según el reporte policial, pese a las constantes amenazas, la víctima no interpuso denuncia ante el Gaula ni informó a las autoridades sobre su situación.

Familiares confirmaron que Willys estaba bajo fuertes presiones económicas por parte de estos grupos criminales, circunstancia que coincide completamente con el modus operandi detectado por las autoridades en la zona durante los últimos años.

Violencia sistemática contra el sector ganadero

El homicidio de Arzuza Martínez ocurre apenas 17 días después del asesinato del también ganadero Vicente Mercado Cepeda, ultimado el 27 de febrero en la vía La Cordialidad, también en jurisdicción de Sabanalarga. En ese caso, la modalidad fue sorprendentemente similar: sicarios en motocicleta realizaron seguimiento previo, interceptaron a la víctima en la ruta, y existe una fuerte hipótesis de extorsión detrás de los hechos.

Ambos crímenes refuerzan las advertencias del gremio ganadero sobre el crecimiento descontrolado de las economías criminales en los corredores rurales del Atlántico. Líderes del sector han denunciado repetidamente en múltiples escenarios:

  • Incremento alarmante de cobros extorsivos
  • Robos sistemáticos de ganado
  • Carneo ilegal
  • Amenazas constantes en zonas como Sabanalarga, Candelaria, Baranoa y Ponedera

Crisis de seguridad en el centro del Atlántico

El centro del departamento registra un deterioro sostenido de sus indicadores de seguridad que preocupa a las autoridades. Entre 2024 y 2025, Sabanalarga pasó de 17 a 29 homicidios, representando un aumento del 70% en apenas un año. Este incremento va en paralelo con un ascenso preocupante de actividades extorsivas y disputas territoriales entre grupos criminales que buscan controlar tramos rurales estratégicos.

Los primeros meses de 2026 han confirmado que la tendencia negativa no se ha detenido. El asesinato de dos ganaderos —Mercado Cepeda y Arzuza Martínez— en menos de 20 días, ambos bajo la misma línea investigativa de extorsión, evidencia que los ataques forman parte de una dinámica criminal que se está consolidando y que afecta directamente a:

  1. Productores agropecuarios
  2. Comerciantes del sector
  3. Transportadores rurales
  4. Familias enteras dedicadas a actividades primarias

La Policía del Atlántico y el CTI continúan la recolección intensiva de pruebas, con el objetivo de reconstruir la trayectoria de los agresores y determinar si estos homicidios responden a órdenes específicas de estructuras criminales activas en la zona. Por ahora, la hipótesis predominante sigue siendo que el crimen de Willys Arzuza Martínez estuvo motivado por extorsión, aunque las autoridades no descartan otras líneas de investigación que puedan surgir durante el proceso.

Este trágico caso no solo evidencia la vulnerabilidad de los ganaderos en el Atlántico, sino que también plantea serias preguntas sobre la efectividad de los mecanismos de protección disponibles y la necesidad urgente de estrategias más robustas para combatir las economías criminales en las zonas rurales del departamento.