Gaula de Cartagena lanza ofensiva integral contra extorsión en zonas turísticas
El paraíso caribeño de arenas blancas y aguas turquesas que atrae a miles de visitantes a la isla de Barú se convirtió en escenario de una operación estratégica de seguridad. Ante el preocupante aumento de modalidades delictivas que amenazan la tranquilidad de nativos y turistas, el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) de la Policía de Cartagena desplegó una toma masiva en sectores emblemáticos como Playa Blanca y el Aviario Nacional.
Modalidades delictivas que asedian el Caribe colombiano
Durante la intervención, agentes especializados socializaron con comerciantes y turistas las tácticas más comunes utilizadas por bandas multicrimen. Según las autoridades, la información que emplean los delincuentes para intimidar no proviene de inteligencia compleja, sino de fuentes abiertas como redes sociales y directorios telefónicos.
Las dos modalidades principales identificadas son:
- Llamada Carcelaria: Delincuentes simulan ser cabecillas de grupos armados, utilizando lenguaje agresivo y exigiendo pagos inmediatos a través de empresas de giros.
- El 'Tío-Sobrino': Modalidad clásica donde un supuesto familiar capturado clama por ayuda económica, mientras un cómplice suplanta a la autoridad exigiendo entre $200.000 y $3 millones para una supuesta liberación en menos de dos horas.
"Cuelga y marca 165": el mensaje central de la campaña
Bajo el lema '¡No dejes que te engañen! Juntos prevenimos el delito', las autoridades enfatizaron la importancia de la línea gratuita nacional 165. Para el Gaula, la mayor arma de los delincuentes es la prisa y el pánico que generan en sus víctimas.
"Córtale la conexión a la extorsión. Lo más importante es que las personas que se sienten intimidadas denuncien a tiempo y confíen en las autoridades", señaló un portavoz del Gaula durante la jornada de capacitación.
Protocolo de autoprotección: recomendaciones clave
La Policía Nacional entregó recomendaciones específicas para blindarse contra estos flagelos:
- Silencio es poder: No suministre información personal ni familiar a desconocidos por teléfono ni de forma presencial.
- Tecnología a favor: Instale identificadores de llamadas en casa y aplicaciones de grabación en su celular.
- Gestión del tiempo: No se comprometa a realizar pagos inmediatos. Muestre disposición de negociar solo para ganar tiempo.
- Identificación: Registre con claridad el número desde donde se genera la amenaza.
- Alerta de giros: Jamás preste su cédula para reclamar dineros de procedencia desconocida.
Origen y logística de las extorsiones
Los organismos de seguridad han identificado patrones técnicos y geográficos que definen este delito en la región. Según investigaciones del Gaula:
Un porcentaje mayoritario de las llamadas extorsivas que impactan a ciudades como Cartagena, Barranquilla y Santa Marta no se originan en la región Caribe, sino en centros penitenciarios del interior del país, específicamente en:
- Cárcel de Picaleña (Ibagué)
- Cárcel de Cómbita (Boyacá)
- La Tramacúa (Valledupar)
Desde las celdas, los internos utilizan bases de datos obtenidas de directorios comerciales y redes sociales para contactar a comerciantes en la Costa Caribe, simulando ser cabecillas de grupos locales para generar mayor credibilidad y temor territorial.
Nodos logísticos y técnicas de evasión
Aunque la llamada sea externa, la inteligencia policial señala que existen 'nodos logísticos' locales en la Costa que facilitan el delito. Los delincuentes cuentan con colaboradores en libertad que realizan inteligencia visual: verifican si el local comercial está abierto, qué vehículos tiene la víctima y los horarios de movimiento.
En sectores como la Isla de Barú se ha detectado el uso de antenas repetidoras artesanales para mejorar la señal celular en áreas de baja cobertura, permitiendo la comunicación fluida entre el extorsionista y la víctima.
Rastro financiero y acciones de control
La Fiscalía General de la Nación ha documentado que el flujo financiero de la extorsión en el Caribe utiliza el sistema de transferencias de bajo monto. Se emplean cédulas de terceras personas para abrir cuentas en plataformas digitales o reclamar giros en empresas postales.
Oficialmente se ha verificado que el dinero producto de una extorsión cometida en Barú puede ser cobrado en menos de una hora en ciudades como Bogotá o Medellín, dificultando la captura en flagrancia.
La Dirección General de Prisiones (INPEC), en coordinación con el Gaula, ha intensificado las requisas para decomisar equipos móviles y el bloqueo de señales mediante inhibidores en pabellones de alta seguridad. Sin embargo, la sofisticación de los delincuentes y la corrupción interna siguen permitiendo que el 165 de la Policía reciba reportes constantes sobre llamadas originadas tras las rejas.
Estrategia integral para turismo seguro
Esta intervención en Barú no es un evento aislado, sino parte de una estrategia integral para garantizar que Cartagena y sus islas sigan siendo destinos seguros. La colaboración entre la ciudadanía y la experiencia técnica del Gaula representa la vía principal para desactivar las economías criminales que intentan establecerse en las zonas turísticas del departamento de Bolívar.
La consigna para los bañistas en Playa Blanca es clara: disfrutar del paisaje caribeño, pero mantener el radar encendido y la línea 165 siempre a la mano. El Gaula insiste en que, ante la recepción de una llamada donde el interlocutor tenga información precisa del entorno costeño, la primera acción debe ser colgar y verificar la seguridad del entorno inmediato, ya que el delincuente apuesta al estado de shock de la víctima para evitar la verificación de la amenaza.
