La Fiscalía General de la Nación imputó este viernes al general retirado Eduardo Zapateiro, quien fungió como comandante del Ejército entre 2019 y 2022, por el presunto delito de acoso sexual en concurso homogéneo y sucesivo. La denuncia fue presentada por dos mujeres que hicieron parte de su equipo de trabajo durante su gestión.
Detalles de la imputación
Un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia llevó a cabo la imputación contra Zapateiro. Según el ente acusador, el oficial, mientras se desempeñaba como comandante del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES) de las Fuerzas Militares y posteriormente como comandante del Ejército Nacional durante el gobierno de Iván Duque, habría aprovechado su cargo para realizar insinuaciones de tipo íntimo y otros actos en contra de la dignidad de las dos víctimas.
Denuncias de las víctimas
Las mujeres, una suboficial y una abogada contratista, indicaron que el entonces general, de manera recurrente, les hacía comentarios sugestivos sobre su forma de vestir o apariencia física, y solicitaba fotografías personales y de connotación sexual. Además, en tono de mando, les pedía encuentros privados en horarios no laborales, solicitudes que eran rechazadas por ambas víctimas. Tras ello, Zapateiro, al parecer, ejerció hostigamientos e hizo descalificaciones públicas. El oficial no aceptó los cargos durante su declaración.
Polémicas en la gestión de Zapateiro
La gestión del general Zapateiro como comandante del Ejército estuvo marcada por diversas controversias, entre ellas la responsabilidad de algunos miembros de la institución en violaciones a los derechos humanos. Una de las polémicas más recordadas ocurrió en febrero de 2020, cuando presentó sus sentidas condolencias a los familiares de Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, exjefe de sicarios de Pablo Escobar, quien falleció por cáncer de esófago.
Pese a las polémicas, durante su gestión se lograron importantes operaciones contra el crimen organizado, como la captura de Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, jefe del Clan del Golfo, y la muerte de Andrés Vanegas Londoño, alias Uriel, líder del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el departamento del Chocó.



