El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, encendió las alarmas sobre la crítica situación de orden público en el municipio de Silvia, donde enfrentamientos entre las comunidades indígenas Misak y Nasa han dejado un saldo de al menos tres personas fallecidas y más de 40 heridas.
Llamado a la calma y rechazo a la violencia
“Como Gobierno Departamental atendemos la situación que se presenta en el sector de La Ensillada, entre Guambía y Pitayó, municipio de Silvia, donde comunidades indígenas Misak y Nasa se enfrentan en medio de hechos violentos, que rechazamos y lamentamos profundamente”, expresó el mandatario departamental a través de sus redes sociales.
Guzmán indicó que, según el informe preliminar, se registran hasta el momento 44 personas heridas y tres fallecidos. Ante esta emergencia, la Misión Médica, junto con las Secretarías de Gobierno y Salud, el Ministerio del Interior y la Defensoría del Pueblo, están actuando de manera coordinada para atender la crisis.
Exigencias de las autoridades
En su pronunciamiento, el gobernador hizo un enfático llamado a las comunidades para que cesen de inmediato cualquier acto de agresión o confrontación. “No podemos permitir que continúe escalando una situación que hoy está dejando personas heridas, familias afectadas y vidas perdidas. Ninguna diferencia puede justificar el dolor, la muerte y el riesgo al que está siendo expuesta la población”, advirtió.
Asimismo, pidió a las autoridades indígenas, líderes locales, organismos de derechos humanos e instituciones que busquen una salida mediante el diálogo para poner fin a estos episodios de violencia entre ambos grupos indígenas.
Reacción de la ONU y la Defensoría
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) también se manifestó sobre la preocupante situación, indicando que ya se puso en contacto con las autoridades estatales para retomar y promover el diálogo. “Llamamos a las autoridades competentes a investigar y sancionar la responsabilidad penal individual de quienes habrían provocado la muerte o heridas a varias personas”, señalaron.
Desde el organismo internacional, insistieron en su llamado a las organizaciones sociales para que liberen a las personas retenidas y evitar la estigmatización de los pueblos indígenas por estos hechos.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado al diálogo, a la protección de la vida y a la conciliación entre los pueblos indígenas Misak y Nasa. “Las diferencias no se deben resolver mediante confrontaciones entre comuneros: el diálogo y los mecanismos propios de concertación de los pueblos indígenas deben seguir siendo el camino para la solución de los conflictos”, señalaron.
En esa línea, expresaron su disposición para “acompañar y mediar, junto con los pueblos indígenas y el Gobierno Nacional, en la búsqueda de salidas concertadas a la situación que se presenta en el Cauca”. Asimismo, recalcaron la necesidad de que el Gobierno Nacional, en cabeza de la Agencia Nacional de Tierras y del Ministerio del Interior, avance en el cumplimiento de los compromisos con el Pueblo Misak y el Pueblo Nasa.



