Unidades de la Policía Metropolitana y del Cuerpo de Bomberos de Bogotá ejecutan este martes las labores de levantamiento de un cadáver hallado en las inmediaciones del frigorífico Guadalupe, en la localidad de Kennedy. El descubrimiento activó de inmediato los protocolos forenses para determinar, mediante cotejos de ADN y carta dental, si los restos corresponden a Yulixa Toloza, desaparecida hace seis días tras someterse a un procedimiento estético en el sur de la capital.
Acordonamiento y reserva en las investigaciones
El acordonamiento de la zona industrial y las labores de rescate marcan un giro en el expediente. Hasta el momento, Medicina Legal y los investigadores mantienen reserva sobre las condiciones del hallazgo a la espera de los dictámenes técnicos que confirmen la identidad.
El Distrito intensifica los operativos de control
La gravedad del caso obligó a un pronunciamiento oficial de la Alcaldía Mayor. El alcalde Carlos Fernando Galán confirmó que desde el 13 de mayo, fecha en que se emitió la alerta por la desaparición de Toloza, las secretarías de Seguridad y Salud respaldan las pesquisas que lideran de manera conjunta la Sijín, el Gaula y el CTI de la Fiscalía.
“La prioridad, desde el primer momento, ha sido encontrar a Yulixa, y es el propósito que guía la investigación”, puntualizó el mandatario a través de su cuenta de X, donde también alertó sobre la alta peligrosidad que representan los establecimientos no registrados como prestadores de servicios de salud.
Ante esta coyuntura, Galán ordenó a las alcaldías locales y a la Secretaría de Salud reforzar las inspecciones sorpresa en las clínicas de la ciudad para verificar la legalidad de su actividad comercial y el cumplimiento de las normas sanitarias. Según las cifras reveladas por el Distrito, durante 2025 se ejecutaron 563 operativos que derivaron en 39 medidas de seguridad. En lo corrido de 2026, el balance ya suma 129 intervenciones interinstitucionales y 16 cierres, evidenciando el riesgo constante de estas redes ilegales.
Inconsistencias y el clamor familiar por justicia
La desaparición de la ciudadana de 52 años ha estado marcada por el hermetismo y presuntas irregularidades del lugar donde se practicó la intervención. Los allegados de la paciente han denunciado públicamente serias contradicciones en las versiones entregadas por el personal del centro estético respecto al estado de salud y el destino de la mujer una vez finalizada la operación.
Ante estos vacíos investigativos iniciales y la sospecha de manipulación en la escena del procedimiento, el círculo familiar exige celeridad en los resultados de Medicina Legal. El hallazgo en Kennedy agudiza el temor de los parientes sobre un desenlace fatal, quienes hoy reclaman respuestas institucionales claras y la judicialización de los responsables detrás de estas redes clandestinas.



