El caso por la desaparición y muerte de Yulixa Toloza dio un giro en las redes sociales luego de la aparición pública de la hija de Kelvis Daniel Sequera Delgado, uno de los cinco hombres investigados por las autoridades. A través de dos videos difundidos en plataformas digitales, la menor de edad aseguró que su padre es un taxista venezolano que fue engañado para trasladar un vehículo y que no tiene ninguna relación con el procedimiento estético ilegal realizado en Bogotá.
Sequera fue retenido por las autoridades colombianas en el municipio de Los Patios, Norte de Santander, junto a Jesús Alberto Hernández. La Fiscalía los vincula al caso por presuntamente ocultar el Chevrolet negro (placas UCQ-340) en el que Toloza fue sacada de la clínica clandestina Beauty Láser el pasado 13 de mayo, antes de que su cuerpo fuera hallado en Apulo, Cundinamarca.
Un viaje que terminó en captura
Según la versión de las autoridades, el automotor es la pieza clave que conecta la desaparición de la mujer de 52 años con los implicados. Sin embargo, la hija del detenido sostiene que el hombre viajó a la frontera únicamente para realizar un servicio de transporte convencional.
“Mi papá se fue de aquí hasta Cúcuta a cruzar la frontera y a mover un carro de un parqueadero a otro. Él no sabía de quién era el carro, él no sabía si ese carro fue usado para algo y tampoco nunca montó a nadie ni transportó a nadie. Él ni siquiera llegó a manejar el carro. Él solamente llegó hasta donde estaba el auto estacionado y de ahí llegó el gobierno colombiano”, detalló la joven en su declaración pública.
El testimonio de su hija busca desvincular a Sequera de María Fernanda Delgado Hernández (dueña del centro estético), su pareja Edinson José Torres, y el presunto cirujano Eduardo David Ramos, quienes fueron retenidos recientemente en territorio venezolano a la espera de un trámite de extradición.
“Mi papá nunca vio ningún cuerpo”
En las grabaciones, la menor de edad insiste en que su padre es reconocido en su comunidad en Guanare por su trabajo y descarta cualquier participación en el ocultamiento de evidencias o contacto directo con la víctima.
“Muchos dicen que por qué si él movió el cuerpo, por qué no vio nada, por qué no preguntó, por qué no asesoró; pues mi papá nunca vio ningún cuerpo. Mi papá no vio a la señora Yulixa, no vio a María Fernanda. Mi papá solamente habló con el tío de María Fernanda”, sentenció.
La hija de Sequera recalcó que la presencia del hombre en el garaje donde se halló el carro fue una coincidencia derivada de su oficio. “Él ni siquiera había tocado el carro cuando llegaron. Simplemente fue por estar en ese momento, en un mal momento, un mal día, una mala carrera porque él solamente salió a trabajar a buscar su plata, su dinero, porque él tiene dos hijas, tiene familia. Su error fue irse a hacer un viaje como siempre acostumbrado, pero qué se iba a imaginar él lo que le iba a pasar”.
En Colombia, un juez de control de garantías definirá la situación jurídica de Sequera y Hernández. El ente acusador avanza en la imputación de cargos por los delitos de desaparición forzada y ocultamiento, alteración o destrucción de material probatorio, basándose en la cadena de custodia del vehículo incautado, hasta el momento no se ha definido en su totalidad la situación judicial de estos.



