Testimonio desgarrador de la hija del tirador en tragedia de hockey en Rhode Island
Una conmovedora tragedia familiar ha sacudido profundamente a la comunidad de Pawtucket, en Rhode Island, luego de que se confirmara que Robert Dorgan fue el individuo que abrió fuego contra sus propios parientes durante un partido de hockey local. El balance final del violento incidente dejó dos personas fallecidas y tres heridos en estado crítico, antes de que el propio agresor decidiera quitarse la vida en el mismo escenario de los hechos.
Revelaciones impactantes de la hija del agresor
Ava Dorgan, hija del atacante, confirmó de manera categórica al prestigioso diario The Boston Globe que su padre fue el único responsable de disparar contra su círculo familiar más íntimo. "Mi padre fue el tirador. Disparó a mi familia. Y ahora está muerto", declaró Ava con visible dolor al medio periodístico. La joven añadió que su progenitor padecía serios problemas de salud mental y se encontraba "muy enfermo" en el período previo a la tragedia.
Detalles del ataque y víctimas identificadas
Las víctimas mortales fueron identificadas oficialmente como Rhonda Dorgan y Aidan Dorgan, quienes correspondían a la exesposa e hijo del atacante, respectivamente. El trágico suceso ocurrió durante la tarde del pasado lunes 16 de febrero, mientras la familia completa se encontraba reunida para presenciar el encuentro deportivo de otro de los hijos de Robert, un adolescente de 17 años llamado Colin, quien afortunadamente resultó completamente ileso del violento episodio.
Según los reportes oficiales entregados por la jefa de policía de Pawtucket, Tina Goncalves, el ataque pudo ser contenido gracias a la valiente intervención de un ciudadano anónimo que logró detener la acción violenta, evitando así que el incidente escalara a proporciones aún más catastróficas, aunque las autoridades no han revelado detalles específicos sobre dicha intervención heroica.
Además de los fallecidos, el tiroteo dejó heridas graves a tres personas adicionales:
- Los padres de Rhonda, identificados como Linda y Jerry Dorgan
- Un amigo cercano de la mujer víctima
Todos los heridos fueron trasladados de inmediato a centros hospitalarios de la zona, donde permanecen en estado crítico recibiendo atención médica especializada.
Antecedentes legales y perfil complejo del agresor
Los registros judiciales de Estados Unidos arrojan luz sobre el entorno conflictivo y legalmente complejo que precedió a esta masacre familiar. Rhonda Dorgan había solicitado formalmente el divorcio de Robert en febrero de 2020, proceso que se concretó legalmente en junio de 2021. Asimismo, se detectaron documentos judiciales que evidenciaban al menos dos demandas legales contra el sujeto en el año 2016, relacionadas específicamente con incumplimientos en el pago de manutención infantil.
Por otro lado, la policía local indicó que Dorgan, de 56 años de edad, era una persona transgénero que también utilizaba los nombres de Roberta Dorgan o Roberta Esposito en diferentes contextos, y que su muerte fue producto de una herida de bala autoinfligida en la escena del crimen.
En cuanto a su pasado institucional, el portavoz del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, el mayor Jacoby Getty, informó a The Boston Globe que Robert se había unido a dicha institución militar en abril de 1988, pero fue retirado prematuramente solo tres meses después. Según Getty, la baja se debió a que el carácter de su servicio no cumplía con los estrictos estándares ni las expectativas fundamentales de los marines estadounidenses.
Solidaridad comunitaria y apoyo a los sobrevivientes
Ante la devastadora pérdida de sus padres y su hermano mayor, los hijos sobrevivientes, Ava y Colin, enfrentan ahora un panorama de incertidumbre tanto económica como emocional. Amanda Wallace, identificada como hijastra de Rhonda, inició una campaña de recaudación de fondos para apoyar económicamente a los jóvenes con los gastos funerarios y sus estudios de enfermería y secundaria respectivamente.
La iniciativa solidaria ha tenido una respuesta comunitaria significativa y conmovedora, logrando recaudar más de 200.000 dólares hasta la fecha actual. Mientras tanto, la comunidad deportiva local y los habitantes de Rhode Island permanecen consternados por el nivel inusual de violencia registrado en un espacio tradicionalmente destinado al esparcimiento familiar y deportivo.
Las autoridades locales han calificado el crimen como una 'disputa familiar' de proporciones trágicas que permanece bajo una estricta y exhaustiva investigación policial, mientras la comunidad intenta procesar el dolor y apoyar a los afectados por esta devastadora pérdida.