Medellín: Hipótesis de hurto con escopolamina en muerte de auxiliar de vuelo estadounidense
La muerte del auxiliar de vuelo Eric Fernando Gutiérrez Molina, un ciudadano estadounidense de 32 años, sigue siendo un misterio en Medellín, pero las autoridades han avanzado significativamente en la investigación. La principal línea de investigación apunta a un posible caso de hurto mediante el uso de sustancias como la escopolamina, una modalidad delictiva que preocupa cada vez más en la capital antioqueña.
Descarte de causas naturales y hallazgo del cuerpo
Esta hipótesis tomó fuerza después de que el dictamen de Medicina Legal descartara que la muerte fuera por causas naturales, lo que encendió las alarmas entre los investigadores. El caso ha causado conmoción en Medellín, especialmente porque la víctima trabajaba como auxiliar de vuelo y había llegado a la ciudad en un vuelo procedente de Miami.
Su desaparición, reportada desde el pasado 22 de marzo, desató una intensa búsqueda que terminó días después con el hallazgo de su cuerpo en una zona boscosa entre el municipio de Jericó y el sector de Puente Iglesias, en el suroeste del departamento de Antioquia.
Últimas horas y testimonios clave
De acuerdo con las primeras indagaciones, el hombre salió en la noche con compañeros de trabajo en el sector de El Poblado, una zona muy concurrida por turistas. Sin embargo, en el transcurso de las horas su rastro se fue perdiendo. Registros de geolocalización y testimonios indican que posteriormente se habría reunido con otras personas y se desplazó hacia el municipio de Itagüí, punto desde el cual no se volvió a tener información clara sobre su paradero.
Uno de los elementos clave dentro de la investigación es la aparición de una mujer que habría estado con él en sus últimas horas. Las autoridades la encontraron en estado de desorientación, por lo que su testimonio podría ser determinante para esclarecer lo ocurrido.
Comunicación interrumpida y colaboración internacional
Amigos cercanos del auxiliar de vuelo relataron que la última comunicación con él se dio el mismo día de su desaparición, cuando aseguró que saldría con colegas. Desde entonces, no volvió a responder llamadas ni mensajes, lo que causó preocupación inmediata, sobre todo al evidenciar que su ubicación ya no coincidía con el lugar donde se hospedaba.
Las autoridades confirmaron que ya tienen identificadas a varias de las personas y vehículos que estuvieron con la víctima antes de su desaparición, y avanzan en su ubicación para establecer responsabilidades. En paralelo, la identificación del cuerpo se logró mediante un trabajo conjunto entre organismos colombianos y agencias internacionales, incluyendo el FBI, utilizando huellas dactilares.
Compromiso institucional y llamado al respeto
Desde la Alcaldía de Medellín aseguraron que se desplegarán todos los recursos para esclarecer el caso. Mientras tanto, familiares y allegados del auxiliar de vuelo han pedido respeto por su memoria y evitar especulaciones que entorpezcan la investigación.
Este caso resalta la preocupación por la seguridad en Medellín, donde modalidades delictivas como el hurto con sustancias siguen siendo un desafío para las autoridades. La investigación continúa en desarrollo, con la esperanza de brindar respuestas a la familia y la comunidad afectada.



