La trágica historia del 'Pirata de Culiacán': el influencer asesinado tras insultar a 'El Mencho'
La confirmación del fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', durante un operativo federal el 22 de febrero de 2026, ha devuelto a la conversación pública el nombre de Juan Luis Lagunas Rosales, conocido popularmente como 'El Pirata de Culiacán'. Este joven influencer, cuya vida terminó de manera violenta en 2017, ha vuelto a ocupar los primeros lugares de las tendencias en plataformas digitales, reavivando un caso que marcó un antes y un después en la relación entre redes sociales y crimen organizado en México.
Los orígenes humildes de un fenómeno digital
Juan Luis Lagunas Rosales nació en abril del año 2000 en Villa Juárez, Sinaloa, y tuvo una infancia marcada por dificultades familiares significativas. Según reportes periodísticos, el joven fue criado por su abuela después de ser abandonado por sus padres, enfrentando desde temprana edad condiciones de vida precarias.
Antes de alcanzar la fama en las redes sociales, Lagunas se dedicaba a labores humildes como el lavado de vehículos y tareas domésticas. A los 15 años, se trasladó a Culiacán, donde comenzó su trayectoria como creador de contenido, enfocándose principalmente en mostrar un estilo de vida caracterizado por excesos, fiestas constantes y consumo desmedido de alcohol.
'El Pirata de Culiacán' logró construir una audiencia considerable en un tiempo sorprendentemente corto. En Facebook alcanzó los 790.000 seguidores, mientras que en Instagram y Twitter sumaba cientos de miles de usuarios adicionales. Su contenido, que frecuentemente lo mostraba en estado de embriaguez o posando con elementos de lujo aparente, generaba opiniones profundamente divididas entre quienes celebraban sus ocurrencias y quienes criticaban la exposición pública de un menor de edad en tales contextos.
El video que cambió todo: la provocación fatal
El punto de inflexión en la vida del influencer ocurrió el 9 de noviembre de 2017, cuando se publicó un video en el que Lagunas Rosales lanzó una frase ofensiva directa contra el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En la misma grabación, se escucharon voces de terceros que parecían advertir sobre las posibles consecuencias devastadoras de tales declaraciones públicas.
A pesar del riesgo evidente que implicaba desafiar abiertamente a uno de los hombres más buscados y peligrosos de México, el influencer continuó realizando sus actividades habituales y promocionando sus presentaciones en diversos establecimientos nocturnos. Esta decisión demostraría tener consecuencias irreversibles apenas unas semanas después.
La noche trágica en el bar Menta2 Cantaros
La noche del 18 de diciembre de 2017, el destino del joven influencer se selló definitivamente en un establecimiento llamado Menta2 Cantaros, ubicado en Zapopan, Jalisco. Horas antes del suceso fatal, Lagunas había realizado una transmisión en vivo para invitar a sus seguidores al lugar, mostrando una aparente normalidad en sus actividades.
Según los detalles proporcionados por investigaciones periodísticas, poco después de su llegada al bar, un grupo de hombres armados ingresó al sitio y se dirigió directamente hacia él. El ataque fue fulminante y brutal: testigos relataron que el joven recibió al menos 15 impactos de bala mientras intentaba desesperadamente resguardarse. En el tiroteo también falleció otra persona que se encontraba en el lugar en ese momento.
La Fiscalía de Jalisco aclaró que, aunque se analizaron exhaustivamente los videos y el entorno digital del joven, nunca se confirmó de forma oficial que el motivo del crimen fuera específicamente el insulto al capo. Sin embargo, esta versión mantuvo una fuerza considerable entre la población y los medios de comunicación, alimentada por la temporalidad de los eventos y la naturaleza pública de la provocación.
El resurgimiento en la cultura digital contemporánea
Con la reciente noticia del abatimiento de Oseguera Cervantes en la sierra de Jalisco, la figura de 'El Pirata de Culiacán' ha experimentado una resignificación notable dentro de la cultura digital mexicana. Actualmente, el personaje es recordado y recreado a través de memes, narrativas virales y referencias culturales que lo sitúan como una especie de guía simbólica en el inframundo del crimen organizado.
Este fenómeno sociodigital resalta cómo el caso de Lagunas Rosales se ha convertido en un referente emblemático sobre los peligros extremos de la exposición pública en redes sociales dentro de contextos dominados por la violencia organizada. La confirmación del deceso del capo ha cerrado, para muchos internautas y analistas, un ciclo que comenzó precisamente con aquel video de provocación hace casi una década.
La historia de Juan Luis Lagunas Rosales permanece como un recordatorio sombrío de las intersecciones peligrosas entre la fama digital, la juventud y las realidades brutales del crimen organizado en México, un caso que continúa generando reflexiones sobre responsabilidad, consecuencias y los límites de la expresión pública en entornos de alta peligrosidad.