El hundimiento de la ley de “borrón y cuenta nueva” ha reavivado el debate sobre el acceso al sistema financiero y los reportes en centrales de riesgo en Colombia. La iniciativa, que buscaba beneficiar a millones de colombianos con historiales crediticios negativos, no logró avanzar en el Congreso de la República. La decisión generó fuertes críticas, especialmente del representante a la Cámara, Alejandro Ocampo, quien señaló directamente a la Mesa Directiva por no priorizar el proyecto.
Críticas de Alejandro Ocampo
“A la mesa directiva no le importaron siete millones de colombianos que hoy están reportados en Datacrédito, algunos de ellos injustamente, algunos por 500 pesos, por 5 mil pesos o por 10 mil pesos”, expresó Ocampo al rechazar el fracaso de la iniciativa. El congresista del Pacto Histórico afirmó que detrás de la decisión hubo una mayor presión del sector financiero que un interés genuino por beneficiar a la ciudadanía. Según Ocampo, la propuesta ya había superado debates anteriores y solo necesitaba ser incluida en el orden del día para continuar su trámite. “Hay personas reportadas por montos muy pequeños y aun así continúan enfrentando barreras para acceder a créditos o servicios financieros”, agregó.
Presión del sector financiero
Ocampo cuestionó el papel de la banca en el trámite legislativo, asegurando que hubo mayor interés en proteger a las entidades financieras que en aprobar beneficios para los ciudadanos. El proyecto había avanzado en etapas previas desde el año anterior, pero finalmente se hundió sin completar su debate. Esta situación deja en evidencia la controversia sobre el manejo de los reportes crediticios en el país.
Objetivos de la propuesta 'borrón y cuenta nueva'
La iniciativa buscaba ofrecer una segunda oportunidad financiera a quienes ya habían saldado sus deudas, eliminando o reduciendo el tiempo de permanencia en las centrales de riesgo. Para muchos colombianos, representaba la posibilidad de recuperar el acceso a créditos, vivienda, productos financieros e incluso oportunidades laborales, ya que muchos aún figuran reportados por deudas de bajo valor.
El fracaso de la ley deja abierta la discusión sobre la necesidad de una reforma similar en el futuro. Mientras tanto, millones de colombianos continúan enfrentando barreras para acceder al sistema financiero debido a reportes negativos, muchos de ellos por montos mínimos.



