La renuncia de Juan Gonzalo Castaño a la junta directiva de Ecopetrol, ocurrida hace 24 horas, ha generado controversia en el ámbito político y corporativo. Castaño, ingeniero de petróleos que había sido llevado a la estatal por el Gobierno tras emitir un concepto contra el fracking, dejó una constancia que no cayó bien en Casa de Nariño.
Los hechos que llevaron a la renuncia
Según fuentes de la estatal, Castaño entró en desgracia desde el 24 de marzo, cuando emitió una constancia en la que manifestaba los riesgos para Ecopetrol de que Ricardo Roa continuara en la presidencia de la empresa, a pesar de las imputaciones penales en su contra por tráfico de influencias y violación de topes de la campaña Petro Presidente 2022-2026. El documento, aunque reservado, llegó a oídos del presidente Gustavo Petro, quien se molestó porque Castaño no asistió a una reunión en Casa de Nariño a la que el mandatario convocó a todas sus fichas en la junta, incluyendo a Ángela Robledo, José Antonio Merlano e Hildebrando Vélez.
El contenido de la constancia
Este diario tuvo acceso en primicia a la constancia de Castaño, que terminó costándole el cargo. En ella, Castaño exigió que fuera leída en la junta y anexada al acta del 24 de marzo. Advirtió que sus argumentos obedecen a los deberes de los administradores de la estatal, que exigen actuar con buena fe, lealtad y diligencia. Recordó a sus compañeros que omitir medidas preventivas comprometería la responsabilidad de la junta directiva, exponiéndolos a una responsabilidad solidaria e ilimitada por perjuicios u omisiones.
Presunción de inocencia y probidad
Castaño dejó claro que se debe respetar la presunción de inocencia de Roa, pero señaló que como cabeza del grupo Ecopetrol, debe actuar con diligencia y conducta intachable. Una alta ejecutiva de la estatal indicó: "El doctor Castaño dijo que la verdadera integridad corporativa exige una coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. No se puede exigir probidad y rigor a la base de la compañía y aliados si desde la cima se toleran o minimizan situaciones".
Además, Castaño destacó que la compañía, que enfrenta números rojos, está ante riesgos inminentes con impactos financieros y reputacionales por el caso Roa. El pasado lunes, mientras culminaba la segunda imputación a Roa ante un juez, Castaño redactaba su renuncia.
Repercusiones en la junta directiva
La salida de Castaño se da en un contexto donde agencias calificadoras como Standard & Poor's y Moody's Ratings han señalado la debilidad de la junta de Ecopetrol frente al gobierno de turno. La constancia de Castaño, según fuentes, evidencia la falta de independencia de la junta y la presión política sobre decisiones corporativas.



