El próximo 21 de mayo, Luna del Mar Pernía, la única hija del actor Gregorio Pernía, celebrará su vigésimo cumpleaños. El reconocido artista es padre de cinco hijos varones adicionales: Emiliano, Julián, Valentino, Diego y el pequeño Gregorio, quien nació a finales del año pasado. La joven, que se independizó al cumplir los 20 años y se ha consolidado como una creadora de contenido en ascenso, decidió adelantarse a su celebración y reveló este fin de semana que se sometió a una cirugía plástica.
Detalles de la intervención
Luna viajó a Cartagena para realizarse un aumento de busto. En un video publicado en sus redes sociales, explicó las razones que la llevaron a tomar esta decisión y agradeció al médico que la intervino, el cirujano Javier Soto. En el material audiovisual, se la escucha con la voz quebrada al expresar su satisfacción: “Lo que me ha pasado estos días es esa comodidad de levantarme y decir ‘qué linda me veo’… cumplir ese gusto que tuve desde hace mucho tiempo sin importar el qué dirán”.
Motivaciones personales
En el texto que acompañó el video, Luna escribió: “Siempre he sido una mujer agradecida con Dios por el cuerpo que me regaló. Aprendí a quererme, a valorarme y a entender que la verdadera belleza nace del corazón. Sin embargo, también vivía con una pequeña inseguridad que guardé durante muchos años”. Agregó que siempre soñó con tener los senos un poco más grandes, no por sentirse menos, sino por vanidad y por el deseo de sentirse más cómoda, segura y feliz consigo misma. “Después de pensarlo mucho, decidí hacerme esta cirugía. Y hoy puedo decir que no se trata de cambiar quién soy, sino de regalarme algo que deseaba desde hace mucho tiempo”, afirmó.
Mensaje a otras mujeres
En su reflexión, Luna se dirigió a las mujeres que, como ella, desean mejorar su apariencia. “A todas las mujeres quiero decirles que no hay nada de malo en querer verse mejor, siempre y cuando la decisión nazca del amor propio y no de la necesidad de complacer a los demás. La belleza no está en el tamaño de los senos, en la cintura o en el espejo. La belleza está en la paz que sentimos al mirarnos y sonreír, sabiendo que seguimos siendo nosotras, solo un poquito más felices”.
La joven concluyó: “Nunca olvides que eres hermosa tal como eres. Y si decides hacer algo por ti, hazlo desde el corazón, desde la seguridad de que mereces sentirte plena, segura y feliz. Porque al final, la cirugía más importante no es la del cuerpo, sino la que sana nuestras inseguridades y nos enseña a amarnos sin miedo. Hoy me miro al espejo y me siento igual de agradecida con Dios, pero también orgullosa de haber cumplido un sueño que guardé en silencio durante muchos años. Lo más importante es recordar que cada mujer tiene derecho a sentirse hermosa, segura y dueña de sus decisiones”.
Luna quedó satisfecha con el resultado de la intervención, ya que siente que su busto ahora tiene un tamaño adecuado para ella.



