Masacre en Popayán: Seis víctimas caen por engaños del frente Jaime Martínez
En un hecho que ha conmocionado a la región, seis personas fueron asesinadas en la vereda La Meseta de Popayán, en un ataque atribuido a disidentes del frente Jaime Martínez de las Farc. El macabro suceso ocurrió la mañana del jueves 9 de abril y ha revelado una compleja trama de engaños y extorsiones que terminó en tragedia.
Tres líderes políticos entre las víctimas
Entre los fallecidos se encuentran tres reconocidos líderes políticos de diferentes partes del país: Cristián Fernando Preciado Ibáñez, Jesús Rafael Guzmán Villalba y Wilmer Leandro Torres Peña. Según confirmaron funcionarios de Medicina Legal en la capital del Cauca, estas víctimas habían viajado a Popayán con la ilusión de adelantar negocios con supuestos comerciantes prestantes de la zona.
Wilmer Leandro Torres Peña, quien además era periodista, habría sido contactado mediante redes sociales con una propuesta para la compraventa de locales y lotes comerciales en Popayán. Su esposa, Carmen González Durán, confirmó que fue víctima de un engaño y que, tras viajar al Cauca, se perdió su rastro y la familia comenzó a recibir llamadas extorsivas.
Modalidad delictiva: engaño y extorsión
Funcionarios del Gaula militar explicaron a esta casa periodística que las otras víctimas del asesinato múltiple eran señaladas de integrar una banda delictiva que, mediante engaños, captaba a comerciantes y pequeños empresarios para después secuestrarlos en la Ciudad Blanca y exigir cuantiosas sumas de dinero a nombre del frente Jaime Martínez.
"Los manes eran de una facción de la banda Los Comapán, la cual tiene la modalidad delictiva de hacer viajar a las víctimas a la capital del Cauca con la promesa de lavar dinero a cambio de comisiones o entrar a invertir en proyectos productivos, pero todo resulta ser una estafa", detallaron los investigadores.
Ejecución planificada y control territorial
El ataque, que duró aproximadamente tres horas según testigos, fue ejecutado por un comando armado de al menos diez personas que llegó en camionetas de alta gama desde el vecino municipio de Cajibío. Los integrantes del Gaula Militar indicaron que los sujetos asesinados estaban advertidos de que no podían estar en la casa donde fueron ultimados con armas de fuego de largo alcance.
"Los integrantes de la Jaime Martínez los amenazaron porque estaban cobrando extorsiones a nombre de ellos. Cuando sus milicianos alertaron de la presencia de estas personas en La Meseta, el comando armado llegó y asesinó a sangre fría a los ocupantes", agregaron las fuentes militares.
Complicada recuperación de los cuerpos
La comunidad fue la encargada de reportar el hecho a las autoridades, ya que a la zona no puede ingresar la Policía ni el Ejército. Fue necesario el apoyo de una comisión humanitaria integrada por la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja y la alcaldía para llegar a la escena, tomar versiones de los familiares y evacuar los cadáveres hacia Medicina Legal en el área urbana de Popayán. No existió inspección judicial ni a los cadáveres ni a la escena del crimen.
Mensajes en redes sociales y advertencias
Tras registrada la masacre, circularon varios mensajes en redes sociales, incluyendo uno que las autoridades atribuyen al grupo armado ilegal: "Bueno, para los que quieran saber qué pasó, esos se murieron por ladrones o porque la gente por buena no muere... son la famosa banda conocida como La Repro de Popayán... ¿Cómo es posible que estas ratas vayan a otros países a jalar gente para acá a Colombia, robarlos?"
Este mensaje, ahora en poder de las autoridades, establecería los móviles del hecho que ha conmocionado a la ciudad, especialmente cuando las comunidades de la zona rural claman por más seguridad ante la llegada de este grupo guerrillero.
Control territorial y poder militar
La masacre sería la cruel comprobación del poder militar que ejercen las disidencias de las Farc a través del frente Jaime Martínez en la periferia de Popayán. Varios concejales de la capital del Cauca confirman que este grupo controla la gran mayoría de veredas y corregimientos del suroccidente de la ciudad.
La vereda La Meseta, donde ocurrió el ataque, está ubicada a menos de una hora del área urbana de Popayán, quedando atrapadas las comunidades campesinas y demás habitantes ante esta violencia. Las autoridades continúan investigando para capturar a más integrantes de esta organización delictiva y esclarecer completamente los hechos.



