Mascotas como intermediarios en la transferencia de ADN humano
Un estudio científico publicado en la revista Forensic Science International ha revelado que los animales domésticos, específicamente perros y gatos, pueden desempeñar un papel inesperado en las investigaciones criminales al transportar material genético humano entre distintos entornos, personas y objetos, incluso sin que exista contacto directo entre ellas.
Metodología del estudio forense
La investigación fue realizada por un equipo internacional integrado por las científicas Heidi Monkman y Mariya Goray de la Universidad Flinders, junto con Roland van Oorschot de la Policía de Victoria y la Universidad La Trobe, además de Volgin Luke de Ciencia Forense de Australia Meridional. Para analizar este fenómeno, los expertos desarrollaron un experimento controlado donde un cuidador sin contacto previo con cinco perros ni con sus familias los trasladó entre diferentes viviendas y vehículos desconocidos.
Posteriormente, recolectaron muestras del cuerpo de los animales, de la vestimenta del cuidador y del interior de los automóviles utilizados durante el traslado. Los resultados fueron sorprendentes: el ADN de al menos un habitante de los hogares apareció en el 85% de las muestras obtenidas del pelaje de los perros.
Hallazgos significativos en la transferencia genética
El estudio evidenció que ese material genético fue detectado en el 35% de las muestras tomadas dentro de los vehículos y en el 10% de las prendas del cuidador. Paralelamente, el ADN del propio cuidador se halló en el 40% de los animales analizados y en el 13% de los autos, aun sin contacto directo con los propietarios de esos vehículos.
Los investigadores observaron que ciertas zonas del cuerpo de los animales, como la cabeza y el lomo, tienden a conservar mayores cantidades de ADN humano. Además, el estudio demostró que los perros pueden recoger y depositar ADN de múltiples fuentes, ya que en el 75% de las muestras se identificó al menos un perfil genético desconocido.
Implicaciones para la ciencia forense en Colombia
Los especialistas subrayaron que estos hallazgos pueden ser especialmente relevantes en delitos vinculados con el robo de mascotas u otros crímenes en los que haya animales presentes, ya que el análisis genético podría ayudar a reconstruir desplazamientos, contactos y secuencias de hechos. Sin embargo, el equipo científico advirtió que el número de animales analizados fue limitado, por lo que consideró necesario ampliar las investigaciones para evaluar otros escenarios, especies y tipos de interacción.
En ese sentido, los investigadores recomendaron que, en escenas donde intervengan mascotas, se recolecten muestras no solo de los animales, sino también de la ropa de las personas involucradas y de los vehículos utilizados. Según indicaron, la facilidad con la que el ADN puede desplazarse y permanecer en distintas superficies obliga a replantear las estrategias utilizadas para analizar evidencia forense.
Conclusiones y recomendaciones para investigaciones futuras
El estudio refuerza la idea de que los animales domésticos pueden convertirse tanto en una pieza clave para esclarecer delitos como en un elemento que complique la interpretación de las pruebas, debido a su capacidad para transportar rastros biológicos de múltiples orígenes. Los expertos concluyeron que incluso interacciones breves con los animales pueden provocar la transferencia de material genético humano, lo que representa un nuevo desafío para la interpretación de pruebas en la ciencia forense.
El material genético hallado en el pelaje o en espacios relacionados con estos animales no necesariamente pertenece a quienes conviven con ellos, sino que también puede corresponder a visitantes, cuidadores o personas que participaron en su traslado. Esta investigación abre nuevas perspectivas para las investigaciones criminales en Colombia y otros países donde las mascotas son parte integral de la vida familiar y social.



