Una mujer de 27 años, identificada como Laís Gabriela Barbosa da Cunha, fue detenida luego de intentar atacar con un arma blanca a un estilista en pleno salón de belleza en el sector de Barra Funda, zona oeste de São Paulo. El suceso, motivado por la insatisfacción de la clienta luego de un procedimiento capilar, quedó registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento.
Antecedentes de amenazas por un mal servicio
Según reportó g1, un portal de noticias de Brasil, la agresora ya había manifestado conductas violentas semanas antes del ataque. En el informe policial radicado en el Distrito 91 de Ceasa, constan mensajes enviados por la mujer al WhatsApp del salón donde aseguraba que quería “prenderle fuego” al peluquero responsable de su cambio de look.
La investigación penal arroja que el conflicto escaló de una queja comercial a un intento de agresión grave. G1 informó que la mujer inicialmente mostró conformidad con el trabajo realizado, incluso publicando fotos en sus redes sociales, pero días después cambió de opinión y exigió la devolución del dinero. Ante la negativa del salón, que defendió la calidad del procedimiento, iniciaron las amenazas digitales.
El video del ataque en plena jornada laboral
Las imágenes, que ya circulan en redes sociales, muestran el momento exacto en que Barbosa da Cunha ingresa al local ubicado en la Avenida Marquês de São Vicente. Mientras el estilista Walmir Eduardo dos Santos Paranhos, conocido como Eduardo Ferrari, atendía de espaldas a otra clienta, la agresora sacó un cuchillo de su bolso y le propinó una apuñalada en la espalda.
El impacto visual del video detalla que la mujer esperó el momento de mayor vulnerabilidad del profesional para actuar. Tras el ataque, el estilista logró reaccionar y alejarse, mientras los demás presentes en la peluquería intentaban comprender la situación. Un guardia de seguridad y otros empleados intervinieron de inmediato para retener a la joven hasta la llegada de las autoridades.
Consecuencias del ataque
La víctima fue trasladada a un centro médico donde se confirmó que la herida fue superficial. Tras ser dado de alta, Ferrari se sometió a un examen forense para documentar las lesiones en el proceso judicial. El cuchillo utilizado en el asalto fue incautado por la policía como prueba principal de la premeditación del acto.
Situación jurídica de la agresora
El caso fue registrado oficialmente como lesiones corporales y amenaza. Al ser considerados delitos de menor potencial ofensivo bajo la legislación local, la policía redactó un informe circunstanciado que fue remitido al Juzgado Especial Criminal (Jecrim).
A pesar de la calificación inicial, la gravedad de las pruebas en video y el historial de mensajes intimidatorios han generado un fuerte rechazo social. Por ahora, Laís Gabriela Barbosa da Cunha permanece vinculada al proceso mientras se define si la tipificación del delito podría agravarse dada la evidencia de acecho previo contra el hombre.



